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Ministerio de CyT y Becas Chile

Comenta que desde dirección ejecutiva y desde el consejo están viendo cómo modificar las reglas del programa Becas Chile, para así mejorar los problemas que aquejan a los becarios.

Entre las medidas destaca la ampliación de los plazos para el retorno de quienes están haciendo becas afuera. Comenta “Estamos pensando en priorizar áreas de interés nacional para dar las becas, ya que, en general, hoy Becas Chile funciona por demanda. Creo que es importante que este programa sea un instrumento que esté a disposición de las políticas públicas. Que la inversión que hace el Estado en becas debe estar alineada con las necesidades que tiene el país”

Llegó a encargarse de la ciencia chilena luego que esta viviera uno de sus períodos más agitados de la historia reciente. Los presidentes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) cambiaban con frecuencia y en forma sorpresiva, y los investigadores dejaban los laboratorios para manifestarse en la calle, frente a La Moneda y también ante la sede de Conicyt. Las cartas a los medios de comunicación de académicos connotados y sociedades científicas se multiplicaban.

En medio de este clima, Mario Hamuy Wackenhut (56), Premio Nacional de Ciencias Exactas 2015, fue nombrado el 21 de marzo pasado presidente del consejo de Conicyt, con el expreso mandato de crear el Ministerio de la Ciencia y la Tecnología (Mincyt). Al mismo tiempo, el Gobierno lo nombró asesor científico de la Presidencia, lo que le permite recibir honorarios.

La hora del “Mincyt”

Hamuy recibe todos los jueves en Conicyt a representantes de cuatro ministerios: la Secretaría General de la Presidencia, Educación, Economía y Hacienda. Además, a representantes de algunas agencias como Corfo, el Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo y la misma Conicyt. Una mesa de alrededor de 15 personas para dar forma al Mincyt.

-¿Qué fecha manejan para entregar este proyecto al Congreso?

“Estamos trabajando para cumplir con el encargo presidencial, que es que el proyecto de ley esté ingresando a discusión parlamentaria antes de fin de año”.

-¿Y se ve posible?

“Yo creo que estamos por terminar con el diseño base, y luego de este hito vamos a entrar a una etapa de conversaciones con los actores relevantes. Con las universidades, las academias, con las regiones y los investigadores, de manera de enriquecer este proyecto antes de que ingrese al Congreso, y eso tendría que ocurrir antes de fin de año”.

 

Nota original en el siguiente link El Mercurio Vida-Ciencia-Tecnología

Autor: Sebastián Urbina
Fuente: El Mercurio 11 de Septiembre de 2016

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Un compromiso con las Ciencias y el desarrollo del país

Autor: Roberto Muñoz

Cuando Julio Verne publicó su novela “De la Tierra a la Luna” en el año 1865, nunca se imaginó el inmenso impacto que tendría su obra en la cultura popular y cuán inspiradora sería para las futuras generaciones. Casi un siglo después y gracias al esfuerzo de cientos de miles de personas, el sueño de viajar a la Luna se hizo realidad y el 16 de Julio de 1969 el Apolo 11 partió rumbo a la Luna. Neil Armstrong se convirtió en el primer humano en pisar la Luna y acuñó la frase “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”.

El ser humano vive de pasiones, sueños y esperanzas. Si fuimos capaces de construir cohetes, viajar al espacio y alcanzar la Luna es porque primero soñamos con ello. Pero soñar y trabajar con pasión no fueron suficientes para alcanzar estas metas, también tuvimos que generar una enorme cantidad de conocimiento científico y desarrollar grandes avances tecnológicos. Fue gracias al trabajo conjunto de científicos de múltiples disciplinas y el firme compromiso político que logramos comenzar nuestra exploración espacial.

Chile no ha estado ajeno al avance científico y como país hemos hecho grandes inversiones en infraestructura científica y formación de capital humano avanzado. Es precisamente la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) el organismo del Gobierno que está a cargo de promover la investigación científica y tecnológica en el país. Durante el período 2005-2010 el presupuesto de CONICYT creció ostensiblemente un 220%, el cual permitió doblar el número de becarios nacionales de Doctorado y multiplicar por ocho el de becarios internacionales. La ciencia chilena gozaba de un crecimiento pujante y nos acercábamos a las cifras de inversión científica de nuestros países vecinos como Brasil y Argentina. Pero la inversión en Ciencia disminuyó bruscamente y durante el período 2010-2015 el presupuesto de CONICYT creció un mero un 31%, explicado en gran parte por la variación del IPC en el mismo periodo (aproximadamente un 20%).

Durante los últimos meses hemos visto cómo la comunidad científica ha salido a las calles y manifestado su disconformidad con el abandono que sufren las Ciencias en Chile. Los  científicos jóvenes se han agrupado en organizaciones tales como la ANIP, Más Ciencia para Chile y Ciencia con Contrato, y han pedido que se definan políticas científicas de largo plazo y se cree la carrera de investigador. Los científicos le pedimos al Gobierno que se aumente la inversión en Ciencia y que se cree un Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Es sabido que los ingresos de Chile se basan principalmente en la exportación de materias primas tales como el cobre y los frutos, y se estima que nuestra economía depende en un 63% de éstas. Durante los últimos años se han conformado múltiples comisiones integradas por científicos, empresarios y políticos para discutir acerca de nuestra alta dependencia de las materias primas y cómo remediar esta situación. Las mismas conclusiones se repiten una y otra vez: se deben fortalecer las capacidades científicas y triplicar el número de investigadores científicos; la ciencia, tecnología e innovación deben orientarse a las prioridades nacionales; y por último, se debe crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Estamos a tiempo de corregir el rumbo y comenzar a definir políticas científicas de largo plazo. Somos parte de una sociedad globalizada y el entorno nos exige adaptarnos de manera rápida y eficaz a los cambios. Los científicos queremos que los habitantes de Chile formen parte de la Sociedad del Conocimiento y ansiamos ver a Chile convertido en un país desarrollado.

Por Dr. Roberto Muñoz
Investigador del Instituto de Astrofísica
Pontificia Universidad Católica de Chile

Fuente: Revista Somos – Agosto 2016

Ciencia y Tecnologia

Sobre el Ministerio de Ciencia y Tecnología (¿e Innovación?)

La innovación, a secas, puede tomar múltiples formas y llegar a diferentes espacios de la sociedad, por lo que difícilmente se dejará atrapar en un ministerio. Es más, no se podría eximir a los demás ministerios de su deber de innovar en lo que les es propio bajo el pretexto de que ya existe un ministerio que se encarga de ese tema. Sería como afirmar que, ya que existe un Ministerio del Medio Ambiente, todos los demás servicios del Gobierno quedarían exentos de responsabilidades en materias medioambientales.

Fuente: El Mostrador

El esquema institucional que actualmente gobierna la ciencia, la tecnología y la innovación en Chile no da para más. Lleva funcionando 25 años y no resiste más recauchajes.

El así llamado modelo de los dos pilares fue descrito en el llamado “Libro Blanco” del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (2007) no solo como el que existía hasta esa fecha en Chile, sino como el modelo sobre el cual debía construirse cualquier modificación futura al sistema público de ciencia, tecnología e innovación.

En forma muy simplificada, ese modelo consiste en una agencia gubernamental encargada de promover la Ciencia (CONICYT), por un lado, y otra con responsabilidades en la promoción de la innovación empresarial (CORFO), por el otro. La coordinación y la complementariedad entre la acción de ambos pilares estaría asegurada por una entidad denominada “Comité de ministros para la innovación”, encabezada por el ministro de Economía.

Este esquema institucional es el que hemos tenido funcionando en el país durante mucho tiempo, con los magros resultados que conocemos en materias de impactos efectivos de la ciencia y la tecnología sobre nuestros procesos productivos y nuestro desarrollo social. Con el agravante de que ambas agencias dialogan muy poco entre ellas, en el sentido de emprender programas conjuntos y complementarios, y, cuando lo han hecho, ha sido en iniciativas puntuales promovidas por personas muy motivadas dentro de dichas instituciones, cuyo alcance llega hasta el momento en que esas personas dejan sus puestos respectivos. Es lo que en otra parte hemos denominado un esquema de “coordinación amable”, que se mantiene mientras dura esa amabilidad entre las personas de las dos agencias.

El esquema de coordinación de temáticas transversales a diferentes ministerios, a través de los llamados “comités interministeriales”, ha sido reconocidamente un fracaso en nuestra historia institucional reciente. Una muestra de la importancia que tienen estos comités en la escala de prioridades y en la agenda de los ministerios la da la siguiente anécdota: un alto funcionario consiguió una audiencia con un ministro algunos meses después de la asunción de este y le preguntó por un tema relativo al comité interministerial en el que ese ministro participaba.
Cuál sería su sorpresa al darse cuenta de que el ministro desconocía completamente la existencia del mentado comité, por lo que el funcionario tuvo que explicarle en qué consistía. Lo más sorprendente de esta historia es que ese ministro era el ¡presidente! del comité en cuestión.

Es cierto que la División de Innovación del Ministerio de Economía cumple, en alguna medida, esta función de puente entre las dos grandes agencias, pero lo hace desde la perspectiva de una de ellas. La CORFO es un órgano cercanamente relacionado con el Ministerio de Economía, el que mantiene una relación mucho más distante con CONICYT.

La innovación, a secas, puede tomar múltiples formas y llegar a diferentes espacios de la sociedad, por lo que difícilmente se dejará atrapar en un ministerio. Es más, no se podría eximir a los demás ministerios de su deber de innovar en lo que les es propio bajo el pretexto de que ya existe un ministerio que se encarga de ese tema. Sería como afirmar que, ya que existe un Ministerio del Medio Ambiente, todos los demás servicios del Gobierno quedarían exentos de responsabilidades en materias medioambientales.

Siguiendo con la analogía anterior, es evidente que el Ministerio del Medio Ambiente no tiene a su cargo todos los temas medioambientales que se presentan en el ámbito gubernamental, puesto que esta es una temática que recorre prácticamente todas las esferas del quehacer público. Algo similar puede decirse respecto de la amplia temática de la innovación.

No es posible ni deseable que el futuro ministerio pretenda monopolizar la innovación en todas sus facetas, sustrayendo la responsabilidad de los demás órganos del Gobierno en esta materia. Lo que sí debe ser materia central de la acción de este nuevo ministerio es el campo de la innovación basada en los resultados de la investigación científica y el desarrollo tecnológico realizados en Chile. Adicionalmente, podrá tener un rol en materia de articulación de programas y acciones de apoyo a la innovación de los otros ministerios.

Por lo anterior, resultaría altamente inconveniente insistir en un esquema institucional de dos pilares, en el que ciencia y tecnología, por una parte, e innovación tecnológica, por la otra, marchen por carriles independientes, sin mayores contactos entre ellas. Hemos tenido bastante de ello, sin buenos resultados. Un ministerio que se haga cargo de las políticas en materias de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación basada en ciencia es lo que Chile necesita.

Fuente: El Mostrador
Autor: Gonzalo Herrera

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En Chile se valora ciencia pero no su financiación

“A diferencia de la tecnología, para la gente la ciencia es un concepto muy abstracto, por lo que probablemente les cuesta ver en qué pueden verse beneficiados en su cotidiano por una mayor inversión en ciencia”.

Natalia Mackenzie, directora de Explora

El 85 por ciento de chilenos considera que el desarrollo de la ciencia y la tecnología traerá muchos o bastantes beneficios en los próximos 20 años, y dentro de 12 profesiones, la tercera más prestigiosa después de medicina (83,7) e ingeniería (78,8) es la de científico (78,6 por ciento).

Así lo revela la primera Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y Tecnología, elaborada por Explora Conicyt y divulgada el 25 de julio. Abarcó a 7.637 personas mayores de 15 años de todo Chile.

Pero pese a valorar la ciencia, solo 3,5 por ciento de los encuestados aumentaría la inversión pública en esta área, ocupando el penúltimo lugar de nueve categorías y superando solo a Defensa (3,4). Las prioridades son destinar fondos a medio ambiente (20,2), obras públicas (17,8) y justicia (17,3).

Chile invierte 0,4 por ciento de su PIB en CyT, ocupando el penúltimo lugar entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), cuyo promedio de inversión es de 2,4 por ciento.

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 “A diferencia de la tecnología, para la gente la ciencia es un concepto muy abstracto, por lo que probablemente les cuesta ver en qué pueden verse beneficiados en su cotidiano por una mayor inversión en ciencia”, dice a SciDev.Net Natalia Mackenzie, directora de Explora.  Para ella, esto “representa un desafío para nosotros como agencia dedicada a acercar la ciencia a la sociedad”.

Fernando Valiente Echeverría, director de Más Ciencia para Chile, considera que “si frente a fenómenos naturales como terremotos, aluviones, tsunamis o la marea roja no somos capaces de dar cuenta de qué hemos hecho con los recursos públicos asignados para investigación, ¿cómo podemos esperar que las personas respalden incrementar los aportes?”.

Esta falta de comunicación explicaría en parte que 76,9 por ciento de los encuestados diga sentirse poco o nada informados sobre ciencia. Y que entre 66,7 y 73,9 por ciento nunca o casi nunca consume CyT a través de la radio, revistas o libros de difusión científica o museos y exhibiciones científicas.

Pese a ello, 58,1 por ciento declara interesarse en la ciencia y 68,4 en la tecnología.

Entre otros desafíos, el 51,3 por ciento considera que recibió un nivel de educación científica y tecnológica muy bajo, percepción más acentuada entre las mujeres. Además, ellas declaran menos interés por estas áreas que los hombres.

“Esta diferencia es cultural y se empieza a generar en la escuela, con más estereotipos masculinos asociados a roles en la ciencia”, opina Mackenzie.

Para Katia Soto, directora de Más Ciencia para Chile, la falencia en educación excede el ámbito científico. “Las ciencias despiertan la curiosidad y el pensamiento crítico, habilidades que sirven en todas las áreas profesionales, pues permiten descubrir, proponer y cuestionar. Son necesarias para el cambio cultural que buscamos”.

La encuesta buscó establecer una línea de base sobre la forma en que la ciudadanía entiende la ciencia y la actividad científica, y transformarla en un instrumento de medición sistemático cada tres años.

Enlace al resumen ejecutivo de la Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile 2016 (PDF)

Fuente: SciDev Net
Autora: Paula Leighton

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Físicos de la Universidad de Chile publican innovador hallazgo óptico

El trabajo permitirá que lentes y espejos ópticos se vuelvan más eficientes. El paper aparecerá en la próxima edición impresa de la revista científica Physical Review Letters

El artículo, denominado “Berry Phase of Light under Bragg Reflection by Chiral Liquid-Crystal Media”,  tiene a Raouf Barboza, investigador postdoctoral del Departamento de Física FCFM de la Universidad como autor principal. “Cuando conversé de los resultados con algunos colegas, éstos se mostraron escépticos ya que es algo contra intuitivo. Pero al probarlo en laboratorio pudimos ver que todo calzaba”, explica.

Barboza, originario de Togo, llegó a Chile el año 2014 parainvestigar sobre el fenómeno óptico en cristales líquidos. Su trabajo consistió en analizar cómo se comporta la luz en nuevos sistemas ópticos, para lograr su manipulación, donde trabajó en conjunto con el Doctor Marcel Clerc, quien es académico de DFI FCFM.

Para desarrollar la investigación los científicos experimentaron en cristales líquidos  “descubrimos que con el tratamiento adecuado y sometiéndolo a un proceso específico los espejos de cristal líquido sin curvatura y muy delgados, pueden manipular la luz al punto de que podemos seleccionar aquellas frecuencias en las que estemos interesados en ver o proyectar y focalizar-desfocalizar el haz luminoso, algo completamente novedoso”, continúa Barboza.

Para qué sirve todo esto

El hallazgo es capaz de darle un uso más eficiente a los aparatos ópticos de cuarta generación, “esto podría llevar a qué los lentes y espejos de telescopios o incluso de proyectores portátiles gasten menos energía, sean más potentes y más pequeños. Sin ir más lejos, con este tipo de avances se podrán desarrollar anteojos ópticos más estéticos y livianos… sería como un adiós a los lentes ‘potos de botella’”, concluye el investigador.

La parte práctica de la investigación fue realizada en el Instituto Nonliéaire de Nice (INLN), en Niza, Francia, utilizando un “espejo de cristal líquido colestérico” y un interferómetro de Michelson modificado diseñado en la Universidad de Chile.

La investigación tomó dos años y en este momento los investigadores nacionales preparan la prueba de concepto para el desarrollo de un prototipo de dispositivos de cristal líquido.

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Fuente: DFI UChile

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Comentario de Red Humaniora cuestiona el lugar que se le ha entregado a las artes y humanidades en el debate científico para el futuro Ministerio.

La red de postgrados en artes, humanidades, ciencias sociales y de la comuniación – HUMANIORA- crítica el rol que se le ha asignado a la humanidades en el informe “Un sueño compartido para el futuro de Chile”. Dicho informe fue elaborado por la Comisión Presidencial ciencias para el Desarrollo.

Accede al comentario completo aquí ¿Dónde quedan las humanidades y las artes en un futuro ministerio de ciencia?

Fuente: El Mercurio

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Científicos chilenos simulan el crecimiento de los Agujeros Negros más antiguos del cosmos

Mediante simulaciones computacionales, dos científicos del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile recrearon cómo crecieron algunos de los primeros Agujeros Negros del Universo. El trabajo fue publicado ayer en la revista Monthly Notice of Royal Astronomical Society (MNRAS)”.

La investigación lleva por título “Transporte de masa en las primeras galaxias: alimentando agujeros negros” y fue realizado por el investigador post-doctoral Joaquín Prieto Brito junto al profesor Andrés Escala Astorquiza, ambos del Departamento de Astronomía de FCFM de la Universidad de Chile e investigadores del Centro de Astrofísica CATA.

Para Prieto el objetivo del paper fue “entender cómo crecieron los agujeros negros dentro de las primeras galaxias que se formaron en el universo” y de paso dilucidar cómo pudieron crecer tan rápido los primeros agujeros negros súper-masivos, es decir, aquellos que se desarrollaron durante los primeros mil millones de años del cosmos”

Una de las principales conclusiones alcanzadas fue que “el gas puede moverse desde el borde de las galaxias hacia su centro debido a los efectos de la gravedad y principalmente a las turbulencias -movimientos muy violentos- que dominan el gas”. Lo anterior se debe a que el “transporte de masa permitiría que los agujeros negros, ubicados en la zona central de las galaxias, crezcan convirtiéndose luego en los agujeros negros súper masivos que hoy se observan como cuásares (objetos muy luminosos y lejanos)”, concluye el astrofísico.

Cómo lo lograron

Para alcanzar sus resultados, los científicos utilizaron simulaciones computacionales, que recrearon “el movimiento de volúmenes gigantescos de gas, donde se pudo visualizar cómo se movía la materia en las primeras galaxias”, explica Prieto

“Las simulaciones se realizaron en las instalaciones del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la FCFM de la Universidad de Chile, donde se encuentra el Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC), que aloja a Leftraru, el cluster o supercomputador más poderoso de país”.

Los resultados fueron analizados en el cluster de Computadores Geryon2, alojado en el Instituto de Astrofísica de la Universidad Católica de Chile.

Prieto cuenta que “se realizaron 3 simulaciones computacionales y cada una tardó entre 2 y 3 semanas sumando un total de casi 2 meses de cómputo utilizando 240 procesadores del cluster Leftraru, esto equivale a unos 40 años de cómputo en una computador personal standard. Además el proceso de análisis tardó unos 5 meses sumando un total de aproximadamente 7 meses de trabajo”, detalla.

Tras estos primeros resultados, ambos investigadores planean continuar realizando simulaciones con el fin de incluir otros procesos astrofísicos necesarios para poder entender qué pudo ocurrir durante la formación de las primeras galaxias para dar origen a los agujeros negros súper-masivos que se observan.

Para ver la simulación has click aquí.

La publicación original puede ser revisada en el portal Monthly Notice of Royal Astronomical Society, para verla has click aquí.

Fuente: Cata

Survey

Encuesta de apreciación de plataforma DataCiencia

Se invita a la comunidad científica y público general a participar de la siguiente encuesta preparada por el Centro de Estudios ANIP.

Encuesta de apreciación de plataforma DataCiencia de Conicyt

El 19 de julio del 2016 se lanzó oficialmente la plataforma DataCiencia de Conicyt, la cual se puede visitar en el siguiente link dataciencia.conicyt.cl. Esta nueva plataforma ofrece una mirada dinámica y ágil del sistema nacional de CyT, dando la oportunidad a instituciones públicas y educacionales, investigadores, académicos y público general, de conectarse con información que revelará redes y cruces de datos, de manera simple e intuitiva.


La presente encuesta fue desarrollada por el Centro de Estudios ANIP y busca recoger la opinión de los investigadores científicos, académicos y público general acerca de las herramientas e información ofrecida a través de la plataforma. El objetivo de esta encuesta es corroborar la validez de la información presentada en la plataforma, evaluar las herramientas de visualización que se ofrecen y mejorar la plataforma de análisis de CyT que prontamente lanzará la ANIP.
¿Cómo evalúa la exactitud de la información presentada en la plataforma DataCiencia de Conicyt? (Es correcta la información en cuanto a número de instituciones, investigadores y publicaciones) *
¿Cómo evalúa la calidad de las visualizaciones de la plataforma DataCiencia de Concicyt? (Cómo es presentada la información por medio de gráficos y tablas)*
¿Trato de descargar datos desde la plataforma?:*
¿Cómo fue su experiencia descargando los datos?:*
¿Tiene experiencia en el análisis de datos?:*
¿Cuáles de los siguientes lenguajes de programación/software usa? :*
Institución donde estudia/trabaja (opcional):
Disciplina (opcional):
Otra Disciplina:
Comentarios (opcional):
Verificación:
oportunidad-laboral

Universidad de O´Higgins busca académicos

CONCURSO DE ANTECEDENTES PARA OPTAR A CARGOS ACADÉMICOS EN LA UNIVERSIDAD DE O’HIGGINS

Conocer las bases aquí.

Fechas importantes:

Publicación de las bases 31 de julio de 2016.

Recepción, respuesta y publicación de consultas 1° al 31 de agosto de 2016.

Constitución de la Comisión de Concursos Académicos 15 de septiembre de 2016.

Cierre de la recepción de postulaciones 20 de septiembre de 2016.

Evaluación de antecedentes de los postulantes 21 de septiembre al 6 de noviembre de 2016.

Fallo del concurso por la Comisión de Concursos Académicos 7 de noviembre de 2016.

Informe de resultados al Rector 8 de noviembre de 2016.

Presentación de resultados al Consejo de Administración 1 9 de noviembre de 2016.

Informe a los seleccionados 11 de noviembre de 2016

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Escuela de Psicología USACH será sede del XI Congreso Chileno de Psicología

El Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH), reúne a 16 organismos de Educación Superior desde el año 1993, asumiendo como parte de su misión asegurar la excelencia en el quehacer científico y cultural del país. Responde así al objetivo esencial de una universidad que es crear, transmitir y mantener el conocimiento, asumiendo disposiciones tales como el pluralismo y la tolerancia, y entendiendo su labor en estrecha relación y aporte al desarrollo nacional y regional como corresponde a un organismo estatal.

El Congreso de Psicología del CUECH, que se realiza desde el año 2004, responde a esta declaración como un evento que asume las demandas del quehacer científico en nuestra disciplina, orientándose a la divulgación del trabajo de académicos/as e investigadores, así como a la generación de vínculos entre éstos y otros actores relevantes: estudiantes, profesionales de la psicología insertos en diversos escenarios laborales, y de otros profesionales afines. Es ésta entonces una oportunidad de encuentro, de diálogo, de generación de redes que versen en torno a las temáticas que nos convocan como psicólogas y psicólogos y que respondan a las necesidades de nuestro país.

El presente año, la organización del Congreso corresponde a la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile y será realizado en las dependencias de dicha entidad los días 19, 20 y 21 de octubre del presente año.

Mas información en Congreso de Psicología

 

Encuentros Barcelona 2016

Invitación de Red InChE para los asociados de ANIP

Estimados Socios:
Hacemos extensiva una invitación de la Red de Investigadores en España al encuentro de la Red a realizarse los días 26, 27 y 28 de Octubre en Barcelona, en la cual se nos ofrece un descuento en la cuota de incorporación en caso de ser socio de ANIP.
Para los socios interesados les pido enviar nombre, grado académico e institución en donde se realiza su investigación para agregarlos a la lista de embajadores que nos representarán en la reunión de la Red.  Las nóminas de interesados serán enviadas a Red InCHE el día 5 de septiembre, por lo cual les pedimos enviar su confirmación antes de esa fecha a mi correo electrónico (matiascperezpadilla@gmail.com)
En esa línea, tenemos la alegría de comunicar que nuestro socio Cristián Undurraga confirmó su presencia como representante de ANIP en esta instancia, lo que nos posiciona como una organización interesada en participar de estos encuentros internacionales llevando nuestra voz en estos espacios.
Les dejo el correo enviado por Red InCHE, para mayor información del precio de convenio.
Saludos y mucho éxito.
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Matías C. Pérez Padilla
Presidente
Asociación Investigadores en Postgrado
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Junto con saludarlos a nombre de la Red de Investigadores/as chilenos/as en España (Red INCHE) y Encuentros BCN 2016, les hacemos llegar la información necesaria por si están interesados en establecer como red y/o asociación un precio convenio para la inscripción de sus miembros en la Conferencia Encuentros Barcelona 2016 que se realizará los días 26, 27 y 28 de Octubre de este año 2016.
Esta reducción consiste en un precio convenio de 45 euros (más información en: http://redencuentros.org/encuentros-barcelona-2016/inscripciones/).
Se trata de un convenio de colaboración mutua que busca visibilizar y difundir la realización de Encuentros BCN2016 y además fomentar la vinculación de nuevos miembros a las redes académicas y de investigación. El procedimiento consiste en:
  1. Enviar el convenio aceptado y firmado por parte de la red y/o asociación.
  2. Encuentros BCN 2016 enviará información con cierta periodicidad acerca de la conferencia para que sea difundida en sus medios comunicacionales de la red y/o asociación.
  3. Desde la red y/o asociación debe hacer llegar a más tardar el día  9 de septiembre un listado con sus miembros asistentes a la conferencia.
  4. La red y/o asociación tendrá 10 días a partir desde el envío del listado para realizar el pago de las inscripciones de los miembros asistentes a la conferencia mediante la plataforma de Eventbrite https://goo.gl/7orDDA. La tarifa convenio se aplicará mediante un código promocional de descuento que será enviado a la red y/o asociación una vez que ésta haya aceptado el presente acuerdo.
Adjunto en este correo encontrarán el convenio y el brochure de la Conferencia Encuentros Barcelona 2016. Rogamos por favor enviarnos sus dudas, comentarios y/o confirmación al correo coordinacion@redinche.org. Aprovechamos este correo para recordarles que la entrada a la conferencia es liberada para 2 representantes de la la red y/o asociación que participen en la sesión de redes organizada por Red INCHE el día viernes 28 de Octubre en el horario 09:30-11:00. Para más información adjuntamos el programa de la sesión, para inscribirse a la sesión deben hacerlo en el siguiente formulario: https://goo.gl/2nL1nP.
Esperamos contar con ustedes, se despide a nombre del equipo,
Daniel Paredes y Daniela Díaz, coordinadores Red INCHE.

 

Red de Investigadores/as Chilenos/as en España
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CONICYT presenta resultados de la Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y Tecnología

CONICYT PRESENTA RESULTADOS DE LA ENCUESTA NACIONAL DE PERCEPCIÓN SOCIAL DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA EN CHILE

Publicado 25-07-2016

  • ¿Qué entendemos por ciencia y tecnología? ¿Consideramos que nuestra educación en CyT es óptima? ¿Qué tanto prestigio tienen los científicos para los chilenos?, son algunas preguntas que responde la Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile.

 

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“Los resultados nos entregan valiosos antecedentes sobre la forma en que los chilenos entienden la ciencia y la actividad científica”, explicó Christian Nicolai, Director Ejecutivo de CONICYT.

CONICYT dio a conocer a la comunidad los resultados de la Encuesta Nacional que mide la Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile, consulta realizada entre los meses de octubre 2015 y enero 2016, en zonas urbanas y rurales, y que buscó establecer una línea base para conocer el estado actual en que se encuentra la relación de la sociedad con esta actividad.El lanzamiento de esta iniciativa contó con la participación de un panel conformado por la astrónoma, presidenta de la Academia Nacional de Ciencias y Premio Nacional de Ciencias Exactas, María Teresa Ruiz; el sociólogo y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanidades, Manuel Antonio Garretón; y el presidente del Consejo de CONICYT y Premio Nacional de Ciencias Exactas, Mario Hamuy.“Los resultados nos entregan valiosos antecedentes sobre la forma en que los chilenos entienden la ciencia y la actividad científica, por ejemplo, que la CyT nos permitirán  tener una mejor calidad de vida. Esto nos obliga a compartir estos resultados con toda la comunidad, pero al mismo tiempo, comprender cómo la gente percibe estos temas nos permite mejorar nuestro aporte a la formación, desde los párvulos a la población en general; pero también traducir esa mejor comprensión y valoración de estas áreas puede impactar en los recursos que necesitamos no sólo en el ámbito formativo, sino también en el quehacer científico y tecnológico, que es imprescindible para el desarrollo económico y social del país”, explicó Christian Nicolai, Director Ejecutivo de CONICYT.

Encuesta2El lanzamiento de esta iniciativa contó con la participación de un panel conformado por el sociólogo y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanidades, Manuel Antonio Garretón; María Teresa Ruiz, presidenta de la Academia Nacional de Ciencias y Premio Nacional de Ciencias Exactas; y el presidente del Consejo de CONICYT y Premio Nacional de Ciencias Exactas, Mario Hamuy.

La encuesta presencial se aplicó a nivel nacional (en las 15 regiones del país) a 7.637 personas de 15 años y más, y se orientó bajo un marco teórico desarrollado en el documento “Consideraciones para la definición y medición de la cultura científica en Chile”, además de apreciaciones de la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología, RICYT.Cabe destacar que, así como lo hace Chile, 11 países de la Región han aplicado este tipo de encuestas durante los últimos 15 años para conocer la percepción pública, acerca de la ciencia y la tecnología, abordando principalmente las dimensiones como: imagen sobre la CyT y de quienes las desarrollan; interés, nivel de información y hábitos cotidianos vinculados con estas temáticas; y la valoración y utilidad que éstas tienen.“Los datos que arroja esta encuesta son fundamentales para que el esfuerzo que realiza el país en Ciencia y Tecnología tenga cada día una mayor vinculación con las preocupaciones de la sociedad y una creciente incidencia en nuestro desarrollo social, cultural, y económico. Acoger estas prioridades va justamente en la línea de fortalecer las capacidades de planificación de CONICYT que nos encomendó la Presidenta de la República a comienzos de este año”, recalcó Mario Hamuy, Presidente del Consejo de CONICYT.

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Natalia Mackenzie, directora del programa Explora, explica que buscaban entender las percepciones y representaciones de la población chilena sobre la ciencia y tecnología.

“Estos datos otorgan un gran potencial como insumo de orientación para la toma de decisiones de las autoridades, universidades, fundaciones, empresas e investigadores comprometidos con el gran desafío que tenemos como país de incorporar el conocimiento y la inteligencia como herramientas que impulsen nuestro desarrollo”, agregó el doctor Hamuy.Del mismo modo, CONICYT, a través de su Programa Explora, concentra sus esfuerzos en instaurar esta cultura científica en la población, a través de acciones de educación no formal en ciencias dirigidas a las nuevas generaciones desde la escolaridad temprana. ¿Cuánto de este conocimiento, actitudes y habilidades para la ciencia y tecnología han sido incorporadas por la población?“Es claro entonces que la ciencia no es de incumbencia exclusiva de los científicos, así como tampoco es un conocimiento que se crea para guardarse. La ciencia y tecnología están presentes en todos los espacios en que nos desarrollamos y, sin embargo, aún no sabemos cómo y cuánto se valora en nuestro país, cómo nos modifican y, también, cambian el rumbo de las sociedades”, explicó Christian Nicolai.Este estudio fue realizado por el Dirección de Estudios Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, DESUC.

Puede consultar el resumen ejecutivo de la Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile 2016.

Más fotos de la actividad en este enlace.

Fuente: Conicyt

 

 

 

 

el mostrador

Reportaje de El Mostrador aborda la precariedad laboral de los científicos sin contrato

Cuando la precariedad alcanza a la élite intelectual: el drama de los científicos sin contrato

Por: Marco Fajardo

Según una encuesta, entre los jóvenes científicos un 85% trabaja jornada completa, pese a boletear; un 33%, no tiene ningún sistema de salud; un 67%, no cotiza de ninguna forma; un 84%, no tiene seguro de accidente; y un 93% carece de seguro de invalidez o sobrevivencia. El sueldo promedio del grupo, la mayoría profesionales científicos sin doctorado, es de $ 500 mil.

Un fantasma recorre desde hace varios años la ciencia chilena. El fantasma de los jóvenes científicos que trabajan por proyecto, a honorarios, a veces cumpliendo horarios y e incluso marcando tarjeta, por años, por sueldos regulares o derechamente bajos, con jefes que se preocupan -o no- de esta situación: todo depende del lugar.

Eso sí, fuera del trabajo las consecuencias son comunes. Cotización baja o nula de AFP, en Fonasa (incluso como indigente) o ISAPRE, con dificultades para cosas tan simples como arrendar un departamento, abrir una cuenta corriente o sacar un crédito bancario. Ni hablar de proyectarse para tener un hijo.

Estas son las problemáticas que se explicarán en detalle en este nuevo artículo del ciclo “La Crisis de la Ciencia en Chile” y que acompaña la tercera entrega de la serie científica Mentes Brillantes y que se dedica al Premio Nacional de Ciencias Exactas 1993, el matemático y físico Eric Goles.

Precariedad

“La precariedad es más bien generalizada en muchos aspectos”, dice Natalia Muñoz, líder del movimiento Científicos con Contrato, que data de 2014 y tiene 1.500 adherentes. “Más allá de que Chile no se caracteriza por tener una cultura de protección de los trabajadores, el tema de los profesionales científicos es bastante particular”.

“Hay que ser sinceros, con el presupuesto que Chile dedica a ciencia y tecnología con suerte podríamos tener dos universidades haciendo investigación de nivel mundial en condiciones óptimas”, dice. “Pero el país se las ha ingeniado para multiplicar los lugares donde se hace investigación incluyendo a todas las universidades del CRUCh más muchas privadas, haciendo malabares con el poco dinero que hay. Uno de esos malabares pasa por tener un número importante de profesionales dispuestos a trabajar por dos sueldos mínimos mensuales o menos y en condiciones precarias. En resumen, falta realismo y sobran las ganas de mantener una fachada de país científicamente sofisticado, con muchas publicaciones ISI, pero con tremendos costos ocultos”.

Una encuesta del movimiento realizada entre investigadores en 2014 reveló cifras aterradoras. Un 85% trabajaba jornada completa, pese a boletear; un 33%, no tenía ningún sistema de salud; un 67%, no cotizaba de ninguna forma; un 84%, no tenía seguro de accidente; y un 93% carecía de seguro de invalidez o sobrevivencia. El sueldo promedio del grupo, la mayoría profesionales científicos sin doctorado, fue de $ 500 mil. Muchos dependen de proyectos de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), una entidad que no quiso opinar para esta nota.

Duros testimonios

Los casos se multiplican, pero pocos están dispuestos a hablar del tema. Muchos temen por sus puestos de trabajo. L., por ejemplo, es de Santiago, de una familia de profesionales. Estudió Psicología, hizo un Magíster y actualmente es candidata a doctora en una universidad pública, donde además hace docencia, siendo la primera de su familia en hacer estudios de posgrado. También hace clase en dos universidades privadas.

En la universidad pública donde trabaja tiene jornada completa, pero como es a honorarios no puede acceder “a los beneficios de bienestar, ni convenios colectivos porque no soy a contrata, soy a honorario. Cuando pregunté a recursos humanos qué beneficios tenía, sólo me dijeron que el de licencia médica y bueno… más encima tengo que marcar con huella la asistencia a la pega por si Contraloría (Universitaria) va a darse una vuelta para fiscalizar”.

“He tenido varios problemas para arrendar porque ahora en todos lados te exigen tener contrato a plazo fijo, o demostrar estabilidad laboral y para mí que no tengo contrato por todo el año es bien complicado. Por suerte un conocido justo arrendaba un departamento y lo tomé. ¡Te hacen problema hasta para arrendar estacionamiento!”, lamenta.

K. vive una historia similar. Es de Santiago, pero tras obtener puntaje nacional estudió Veterinaria en el sur. Se doctoró en una prestigiosa universidad norteamericana gracias a una Beca Chile y quiso volver a regiones para investigar, “pero no pude encontrar trabajo en otro lugar que no fuera Santiago. En general la investigación que no está necesariamente asociada a un lugar geográfico, se concentra muchísimo en Santiago”.

Actualmente trabaja en dos proyectos (un FONDEF y un FONDECYT) y hace docencia (en dos departamentos distintos de la Facultad de una universidad pública), todo a honorarios. A pesar de tener 31 años, aún no tiene AFP, y la Isapre se la paga ella.

Los inconvenientes por la precariedad se multiplican, tanto adentro como afuera. “Por ejemplo, no tienes voz ni voto en las decisiones de tu institución, no hay derecho a pataleo. No tengo oficina, pero igual para cumplir con mis obligaciones laborales tengo que estar todos los días en la universidad. No tienes derecho a licencias, ni a días administrativos, ni a vacaciones”.

Sin embargo, para ella la consecuencia más grave es la inestabilidad, porque aunque le gusta mucho su trabajo, sabe que cuando se acaben los proyectos se tendrá que ir. “Y si tengo un accidente o una enfermedad grave, no tienen ninguna obligación contractual, perfectamente podrían despedirme y sin indemnización ni nada”. Por lo mismo ha pospuesto tener hijos: no tiene derecho a prenatal ni postnatal, y tampoco fuero maternal. ¿Y cómo va a tener hijos si no sabe si va a tener trabajo para mantenerlos?

R. lo tiene un poco peor. Estudió biología en una universidad del sur, con un Magíster en la misma área y un doctorado de una universidad tradicional de la capital. Sin embargo, hoy está cesante, tras varios trabajos temporales.

“En Fonasa tengo categoría de indigente, siendo profesional. En la AFP tengo una cuenta casi vacía, ya que prácticamente no he podido cotizar. No he podido tener licencias médicas. No tengo casa, ni puedo postular a ello o a cualquier crédito”, revela.

Para R., trabajar boleteando se convierte en un círculo vicioso, porque cada vez que postula a un trabajo serio con contrato le piden acreditar experiencia y allí las boletas no sirven.

“No eres parte de una empresa a pesar que pongas todos tus conocimientos y habilidades por ‘tu’ empresa, no eres parte de ella. Asimismo estas tampoco están dispuestas a verificar que fuiste parte integral porque incumplen las leyes laborales al tener empleados de forma indefinida boleteando y sin contrato. En mi caso particular no he podido acceder a un buen trabajo a pesar de haber dirigido proyectos y grandes equipos, diseñado cursos y poseer 15 años de experiencia profesional”, lamenta.

“Creo que todos soñábamos con seguir la carrera académica, sin ver lo duro que es entrar a ella”, confiesa. Le entristece que hay muchos de “nuestros compañeros egresados viviendo en la miseria o derechamente abandonando el sueño de ser científicos pasando a ser visitadores médicos, vendedores, artesanos, orfebres o trabajando en call center”. Por lo mismo se plantea emigrar en caso de seguir igual.

S., en comparación, tuvo suerte. Es una bioquímica de regiones que actualmente realiza un Magíster en el laboratorio de una universidad de Valparaíso. Pudo comprobar su fortuna el año pasado, cuando tuvo un accidente en su trabajo.

“En el centro donde trabajo me pagaron todo el tratamiento, pero esto no ocurre en todos los lugares y es más probable que cada uno se pague el accidente de su propio bolsillo. Yo recién hace un par de meses comencé a cotizar en Fonasa por que durante muchos años no me alcanzaba para hacerlo”.

Para ella, el problema general de la precariedad es la completa desprotección, donde los profesionales se sienten en “tierra de nadie”, donde “no se aplican las leyes laborales, los sueldos en general son bajos y puedes estar eternamente trabajando a boleta de honorarios sin reconocer años laborales. Tampoco existes para el sistema bancario, por lo que obtener un crédito hipotecario es casi sacarte la lotería”.

Cuando se estudia “uno se imagina que una vez tenga el título sera contratado como en la gran mayoría de los trabajos, pero la realidad en muchas veces es triste y desalentadora. Esta realidad es aún más cruda en regiones, donde las oportunidades de trabajos y los sueldos se reducen drásticamente”.

Diagnóstico…

Consultado por el problema, Jorge Babul, presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile, lo tiene claro. Hay una “ausencia de planificación en asignación de becas de doctorado en relación a las necesidades del país. No tenemos metas de desarrollo concretas”. Y la precariedad laboral genera una “desmoralización de los jóvenes científicos y preferencia por realizar estudios en el extranjero en vez de robustecer los programas de doctorado de nuestro país”.

Cecilia Hidalgo, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2006, señala que los “científicos en precariedad” son básicamente “aquellos ayudantes de investigación, pagados por proyecto, en etapa de formación -haciendo un magíster o un doctorado- y consigue algo de ingresos trabajando en un laboratorio. Creo que la definición de ‘científicos’ no calza completamente porque no es gente que por sí sola lleve un proyecto. Es más bien personal de colaboración en investigación”, con jornadas que van de un cuarto, media o completa.

Aún así, el tema le preocupa. Hidalgo fue parte de la comisión presidencial “Ciencia para el desarrollo de Chile”, integrada por 35 especialistas y presidida por el economista Gonzalo Rivas, que tras seis meses de estudio entregó en julio de 2015 una serie de recomendaciones al gobierno de Michelle Bachelet. Allí Hidalgo abogó fuertemente para que los participantes de los proyectos de investigación tuvieran un trato laboral justo.

Sin embargo, su postura no tuvo una gran adhesión “porque creo que la mayoría de la gente que estaba allí no tenía conciencia de cuan serio es el problema para mucha gente que lleva varios  años trabajando en esas condiciones”, obligados a financiarse ellos mismos la jubilación y el sistema de salud, en una situación de inestabilidad.

“Queda a conciencia de cada investigador cómo tiene a la gente que contrata”, admite. En su grupo de trabajo trata de pagar sueldos dignos, que permitan a los ayudantes de investigación contratar “una buena salud como previsión. Además siempre les consideramos las vacaciones, porque nos parece justo. Pero no toda la gente tiene la conciencia de tratar bien a los que trabajan con ellos. Desgraciadamente, el sistema se presta para abusos”.

Nada de esto asombra a Muñoz. Ella atribuye la precariedad a una excesiva concentración de la investigación en las universidades; por otro lado, dice, los Institutos o Centros de Investigación del Estado se desfinanciaron o eliminaron a comienzos de los ‘80s para favorecer el actual modelo de subsidios, con lo que desapareció otra posible fuente laboral que sí existe en muchos países “que pretendemos imitar como Estados Unidos, Alemania, Finlandia, etc.”.

También culpa al modelo de financiamiento mediante proyectos concursables, el cual tercerizó prácticamente toda la actividad de investigación que hacen las universidades y donde los empleadores no tienen ningún incentivo o sanción efectiva para cumplir con las leyes laborales.

Aquí apunta principalmente a FONDECYT, que fue el primer programa de este tipo en Chile y sirvió de modelo para casi todo el resto de los instrumentos de financiamiento de CONICYT y otras agencias del Estado.

“Este modelo es muy bueno para los investigadores establecidos contratados en sus universidades, favorece también a las universidades con equipamiento y personal de investigación a un costo casi cero, pero ha sido nefasto para los que trabajamos como personal de apoyo a los proyectos”, denuncia. “Las universidades prácticamente ya no tienen personal de planta para trabajar con sus investigadores. Todo está ‘subcontratado’ vía proyectos concursables, y en las bases de estos concursos nunca se ha regulado explícitamente el tema laboral, como sí ocurre por ejemplo en los Fondart”.

Muñoz critica que tanto las universidades como los investigadores principales, en su calidad de empleadores, nunca se preocuparon en serio de estos temas básicos para el funcionamiento de sus grupos de investigación. Y que “miraron para el lado y la han sacado bastante barata en general”.

La educación convertida en una mercado de feria, donde se titulan profesionales sin campo laboral, ha hecho el resto.

… y soluciones…

En su opinión, en lo inmediato las soluciones comienzan por fijar condiciones laborales dignas en los fondos concursables.

En cuanto a soluciones de más largo plazo, a su juicio pasan por restablecer un balance en los mecanismos de financiamiento a la investigación. “Ojalá una vuelta a los centros de investigación estatales, y también privados, que sean independientes de las universidades, con un presupuesto suficiente y reglas claras de buenas prácticas para el trato digno de los trabajadores científicos. Igualmente importante es que la inversión privada independiente en proyectos de I+D aumente significativamente, creando nuevos nichos donde los trabajadores científicos se puedan insertar en condiciones adecuadas”, dice.

“Siempre hemos dicho que es deseable mantener líneas de investigación con financiamiento competitivo concursable, pero no puede ser esa la mayor fuente de recursos y no pueden estar casi por completo capturados por académicos como ocurre actualmente”, agrega. “Las universidades públicas debieran recibir un aporte fiscal directo bien reglamentado para la contratación de trabajadores que ejecutan investigación, y no sólo para pagar la luz, el agua, equipamiento e internet”.

Asimismo, estima que las universidades e instituciones privadas que quieran recibir fondos públicos para investigar deberían al menos garantizar suficiente financiamiento propio para cubrir la contratación de su personal de investigación en condiciones decentes. “El sistema de subsidio tipo FONDECYT, con un ítem laboral completamente desregulado, es una aberración que debe terminar”, reclama.

Sin duda hay modelos a seguir. Por ejemplo, Estados Unidos, “sin ser precisamente una república socialista, le ha entregado al Estado y sus universidades un rol fundamental en investigación. Lo mismo Alemania, Inglaterra y casi todo el mundo desarrollado”.

“En Argentina, volviendo a nuestra región, la agencia homóloga a CONICYT abordó el tema laboral a través de la creación de la Carrera de Investigador, con financiamiento estatal. México y Brasil siguieron un camino parecido, algo que aquí sería impensado. Otros países tienen estatutos especiales que regulan el trabajo en investigación y la gran mayoría simplemente cumplen las normas laborales que existen para todos los trabajadores”.

“Aquí creo que hemos explorado los límites del Estado subsidiario y la flexibilización del trabajo en áreas que no corresponden, y la investigación académica es una de ellas. Esto ha tenido algunas ventajas pero ha producido una serie de problemas de los cuales el tema laboral es uno de los síntomas más evidentes. Nos falta una visión más amplia y diversa para no seguir encasillados en un esquema que nos amarra los pies como país”.

“De alguna manera esa situación se tiene que resolver”, coincide la profesora Hidalgo, para quien es clave, por un lado, que las bases de los proyectos de investigación exijan condiciones laborales dignas para sus ejecutores. Pero además es necesario invertir más dinero en ciencia. “No queremos más plata para los científicos, sino desarrollar más ciencia porque eso es bueno para el desarrollo del país. No hay ningún país que haya transitado al desarrollo sin haber hecho una inversión importante en la generación de conocimiento”.

Fuente: El Mostrador

La ciencia en Chile merece más

Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación: ¿cuál modelo?

18 de julio del 2016
por Pablo Astudillo y Catalina Terra

Seguir el mismo camino claramente no nos va a ayudar a superar nuestros desafíos como país. Persistir en el llamado “modelo pilarizado”, con una propuesta de institucionalidad poco innovadora, con énfasis en la dimensión económica y que mantiene deficiencias históricas, sería seguir con “más de lo mismo”.

Es difícil concebir a la ciencia y la innovación como dos actividades aisladas. La ciencia nos provee conocimiento necesario para comprender nuestro mundo y nos entrega nuevas capacidades para resolver problemas. Por su parte, la innovación transforma esas capacidades en soluciones de mayor alcance e impacto. 

Hoy, la innovación ha dejado de ser un concepto vinculado solo con el mercado, abarcando ampliamente el ámbito social y cobrando cada vez más importancia para el sector público. 

Investigación e innovación deben convivir en espacios comunes, donde se valoren y respeten las diferencias. En términos de política pública, esto significa que ambas deben ser tratadas con similar importancia, y es por ello que debemos aspirar a que nuestra política de desarrollo científico –que debe promover todas las dimensiones de la investigación científica– tenga la misma importancia que la política de innovación, y que exista coordinación entre ambas.

Lea el artículo completo publicado en El Mostrador.

Logos Pensar Chile

COMUNICADO DE PRENSA : Investigadores nacionales invitan a la ciudadanía a Pensar Chile

COMUNICADO DE PRENSA

INVESTIGADORES NACIONALES INVITAN A LA CIUDADANÍA A PENSAR CHILE

Los científicos e investigadores del país, reunidos en el Consejo de Sociedades Científicas de Chile, la Fundación Más Ciencia, la agrupación Ciencia con Contrato (CCC), el  Movimiento Más Ciencia para Chile y la Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado (ANIP) hemos elaborado un documento de trabajo donde identificamos algunos ejes fundamentales para el mejoramiento del sistema de ciencias, tecnología e innovación (CTI) en Chile.

El documento “Pensar Chile: ¿Cómo aumentar la contribución de la investigación científica al desarrollo humano, social, económico y sostenible del país?”, se basa en la necesidad de contar con una política nacional de CTI y una estructura organizacional coherente enfocadas en el desarrollo integral de Chile.

Este texto surgió con el fin de ampliar la visión entregada en el informe “Un sueño compartido para el futuro de Chile”, publicado por la Comisión Presidencial Ciencia para el Desarrollo en julio de 2015. Hoy lo ponemos al alcance de toda la ciudadanía a través del sitio web http://www.pensar-chile.org. Al ingresar, todos los interesados podrán no sólo leer el contenido sino que incluir sus comentarios, reflexiones y propuestas.

Hacemos un llamado a políticos, empresarios, investigadores de todas las áreas y a la ciudadanía en general a contribuir con sus ideas a las directrices que regirán al país en materias de ciencias y tecnología. A partir de hoy martes 12 de julio, el documento “Pensar Chile” queda a disposición para su discusión abierta entre todos los interesados como un aporte al debate público durante el proceso legislativo del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Mantendremos abierta esta plataforma hasta el 31 de agosto del presente año. Posteriormente, y tras un nuevo proceso de revisión, difundiremos el documento final donde se incorporarán las opiniones recogidas durante esta etapa.

¡PARTICIPA! http://www.pensar-chile.org

¡SE AGRADECE DIFUSIÓN!

Para mayor información, fotografías o entrevistas contactarse con:

Karla Henríquez Ojeda

pensamoschile@gmail.com

Teléfono: +56 9 78787643

Infografia universidades y empresas

¿Cómo es la relación científica entre empresas y universidades?

11 de julio del 2016
por Carlos González/Cecilia Yáñez

Universidades sólo atraen 21% de los recursos de ley que fomenta esta investigación. Planteles no han logrado seducir a las empresas para realizar I+D en sus instalaciones. Desde que se modificó la Ley de I+D las firmas optan por realizar estudios a través de sus propios laboratorios y científicos.

 

Según la última Encuesta Nacional sobre Gasto y Personal en Investigación y Desarrollo, en Chile sólo se invierte el 0,38% del PIB en I+D, lejos del promedio de 2,36% de los países  de la OCDE. El 32% del gasto nacional lo hace el sector privado, porcentaje que es de un 60% en los países OCDE.

“Hoy en Chile existe una relación universidad-empresa tremendamente inmadura, las universidades no hemos sido capaces de mostrar toda la potencialidad que existe de realizar proyectos de I+D con la industria y la industria no ha terminado de entender la importancia de la relación de largo plazo con las universidades”, dice Álvaro Ossa, director de Transferencia y Desarrollo de la Vicerrectoría de Investigación de la U. Católica.

El vicerrector de Investigación de la U. de Chile, Flavio Salazar,  dice que no cree que las empresas actuales sean capaces de generar la transformación de Chile a un país más tecnológico, porque no lo requieren. “Las grandes empresas en Chile no dependen para su competitividad en el mercado de la innovación”, dice.

Infografia universidades y empresas

Álvaro Acevedo, gerente de Innovación y Emprendimiento de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), gremio que agrupa a 4 mil empresas, explica que la baja inversión en universidades se debe a múltiples factores. Por ejemplo, todavía ocurre que muchas cierran en febrero y otras son tomadas por sus estudiantes.  “Desde el punto de vista de una empresa o un gerente de producción que decide hacer un proyecto de investigación en conjunto, eso no puede ocurrir”, explica.

Otro factor que distancia a las empresas es que los proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), para el que los científicos necesitan conseguir  apoyo privado, no siempre coinciden con los intereses de la empresa.

Por estas razones, a las firmas les resulta mejor desarrollar I+D al interior de sus instalaciones, ya que tienen el control de todas las variables, laboratorios, científicos y propiedad intelectual, explica Acevedo.

Por ejemplo, Patrick Dempster, de la Noruega Aquagen, explica que si bien realizan estudios con universidades, otra parte lo hacen con capacidades propias, debido a la poca infraestructura para hacer investigación acuícola. Para ello cuentan con cinco profesionales destinados a I+D.

Fuente: La Tercera

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Red HUMANIORA difunde carta presentando molestia por el olvido hacia las disciplinas que representa.

Por qué  y para qué  las humanidades

Carta abierta de la Red HUMANIORA de Postgrado en Humanidades, Artes, Ciencias Sociales y Comunicación.

Diversos documentos que circulan pública o semi-públicamente, nos obligan  a expresar nuestra  profunda preocupación por el lugar que ocupan las humanidades, artes y ciencias sociales en la nueva institucionalidad ministerial que se está proyectando para las ciencias; agravado esto por  los relativamente pobres resultados de los concursos FONDECYT que han dejado un número significativo de buenos proyectos sin financiamiento.

Estamos convencidos de que no es posible pensar el futuro de Chile sin un fuerte incremento de los recursos para las actividades científicas y, dentro de ellas, para las disciplinas ocupadas de lo humano en sociedad. Estas expectativas debieran materializarse en un mejoramiento del presupuesto de CONICYT y de los diversos sistemas de concursos.  Si bien nuestras áreas están representadas por prestigiosos investigadores en los grupos de trabajo FONDECYT y en el cuerpo de pares evaluadores, reconocemos que los procedimientos de evaluación pueden y deben ser mejorados. Asimismo, reconocemos que el desarrollo de nuestras disciplinas se ha visto limitado principalmente por los escasos recursos existentes frente a la creciente demanda de fondos de investigación y becas para los programas nacionales de magíster y doctorado.

El desarrollo integral del país, que requiere de las ciencias y la tecnología, es sin embargo impensable sin el desarrollo de las humanidades, las artes, las ciencias sociales y las comunicaciones. Cualquier discusión sobre la institucionalidad presente y futura debe contar con la presencia de los especialistas representados en los programas de postgrado y en los centros de investigación de nuestras disciplinas. De la misma manera, el futuro de las ciencias requiere de un ministerio que dicte políticas de manera descentralizada, involucrando a las universidades existentes a lo largo de nuestro país e incluyendo a sus investigadores.

Reconocemos que la valoración de la especificidad de nuestras disciplinas, así como su valioso aporte al conocimiento, requiere de modificaciones institucionales no solo en CONICYT, sino también en nuestras universidades, que deben crear mecanismos para acoger un número mayor de investigadores altamente calificados y productivos que cuenten con la necesaria estabilidad laboral y condiciones adecuadas de trabajo. No es posible sostener la inconsecuencia de formar graduados que no puedan entregar su aporte al país. Es imperioso aumentar las becas y fondos de investigación, y a la vez integrar a los nuevos graduados en nuestras instituciones.

Adhiere aquí

Reportaje Revista el sábado

Becas Chile, CONICYT y la nula existencia de programas de inserción

Investigadores chilenos comparten sus experiencias de cómo es volver a Chile después de estudiar en el extranjero

10 de julio del 2016

En 2008, Carolina Ramírez, ya egresada de sociología de la Universidad Católica, había decidido estudiar un doctorado en sociología visual, en la Universidad de Londres. Tenía el convencimiento de que debía hacerlo si es que quería seguir una carrera académica. Fue parte de la última generación de la beca Presidente de la República, que ese año benefició a 109 postulantes a doctorados.

El año 2009 se eliminó ese programa y fue reemplazado por Becas Chile. Con el cambio, el número de becados se cuadriplicó: 444 personas se fueron ese año al extranjero a estudiar doctorados y 669 a estudiar magísteres. Un total de 1.113 beneficiados. 

 

El programa de Becas Chile ha jugado un rol clave en la formación de investigadores de postgrado desde su creación el año 2009. Según estadísticas de CONICYT, ha financiado los estudios en el extranjero de cerca de 5.400 investigadores de Magister y Doctorado (Ver estadística en Becas Chile Doctorado y Becas Chile Magister).

Evolución de Becas de Chile para Doctorado

Según las bases del programa publicadas por el Gobierno de Chile el 23 de octubre del año 2008, el objetivo de Becas Chile es formar capital humano avanzado en todas las áreas del conocimiento, sin excepción, para que los graduados, a su regreso a Chile, apliquen sus conocimientos y contribuyan al desarrollo científico, académico, económico, social y cultural del país.

Desde la creación del programa Becas Chile, diversas voces del mundo académico y político han sugerido una revisión profunda del programa Becas Chile. El año 2011, un comité conformado por miembros de la OCDE y el Banco Mundial publicaron un informe donde identificaban cuatro áreas de preocupación: su integración estratégica con las prioridades nacionales, la atracción y reinserción de graduados a Chile, la integridad y eficiencia operativa del programa en su conjunto, y los cambios de política y reestructuraciones institucionales que más convengan al desarrollo del capital humano avanzado en Chile.

A mediados de 2012, Ana Olivares, entonces de 39 años, psicóloga de la Universidad Diego Portales, estaba en pleno preparativo para dar un gran salto en su vida. Había quedado aceptada en un magíster en dinámica organizacional en la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos. También se había adjudicado una beca Chile. Partiría con su marido y sus dos hijas, de 4 y 11 años, a vivir algo nuevo: a perfeccionarse.

En Pensilvania se ganó el premio a la mejor tesis de su generación, el premio al liderazgo y le dieron un trabajo con sueldo en la universidad. Por lo mismo, optó por quedarse un tercer año que la beca le permitía. Hasta que llegó el momento de regresar.

Antes de volver, mandó más de treinta currículos a Chile, por correo y a través de sitios webs de empleo. No recibió ninguna respuesta.

Mauricio Sáez, director de la Asociación Nacional de Investigadores en Posgrado (ANIP), considera que para la cantidad de becas que se dan no hay una planificación a largo plazo. “No hay una planificación de cuántas personas doctoradas necesita Chile, cuántas estamos generando, y cuántas de las que se necesitan realmente se pueden emplear en investigación”, dice.

Para este reportaje se consultó a Conicyt sobre cifras y programas de inserción de los que regresan al país tras estudiar con Becas Chile, pero prefirieron no contestar. Solo explicaron que están revisando el tema de la retribución de los becarios y políticas de inserción, recogiendo antecedentes y proponiendo algunos cambios al respecto.

Basado en el artículo “Volver a Chile tras estudiar en el extranjero” publicado en la Revista El Sábado del Mercurio el día 9 de julio de 2016 por la periodista Antonia Domeyko.

Screen shot nueva web

Re-lanzamiento página web, Agradecimientos e Informe Financiero

Estimad@s soci@s,

   Luego de finalizada la exitosa campaña de recolección de fondos mediante la plataforma Ideame (informe financiero al final de esta nota), agradecemos enormemente a todos los que colaboraron, gracias a ustedes podemos continuar la labor comunicacional de la ANIP con nuestra RENOVADA página web!! Los invitamos a visitar www.anip.cl y explorar el nuevo diseño que hemos desarrollado para ustedes. Esperamos que les guste y agradecemos sus comentarios y sugerencias para mejorarla aún más!!

   A continuación hacemos pública la lista de nuestros apreciados colaboradores, y reiteramos nuestro más sincero agradecimiento a cada uno de ellos:

Agradecimiento con mención honrosa y Newsletter*:
  • Daniela Domínguez
  • Javiera Herrázuriz
  • Ciencia 140
  • Carolina Ramírez C
  • Paulina Troncoso
  • Patricia Díaz Quezada
  • lhenriqo
  • Carmen Isolda Ojeda Contreras
  • Aldo Valcarce
  • Carlos Henríquez
  • María Isabel Reyes
  • KeNa GaYo
  • claulefi
  • Sebastián Fuentes Alburquenque
  • Carla Alvial Palavicino
  • Rocío Santander Meyer
  • Benigno Godoy Neira
  • Karla Henríquez Ojeda

* Aún estamos trabajando en el diseño de nuestro nuevo Newsletter, prontamente lo recibirán con una sección especial para nuestros colaboradores de honor!

Agradecimiento con mención honrosa:
  • Rocío Núñez Carrasco
  • Eduardo Fuentes
  • Rodrigo Veas
  • cagm8855
  • Miguel Peña
  • Jordana Rivero
  • Carolina Vera
  • Cristina
  • Alexa GF
  • María Paulina Soto Labbe
  • Faviola Molina
  • Paulina Petti
  • icmontaldo
  • Anita Maribel Arenas
  • Mauricio Sáez
Agradecimiento:
  • elenaprp
  • Felipe Martínez
  • Javiera Bahamonde Azcuy

 

Finalmente, compartimos públicamente un informe financiero actualizado del dinero perteneciente a la Asociación:

Para acceder al informe haz click aquí

Para acceder a los documentos de respaldo haz click en el nombre del documento en la siguiente lista:

 

Atte,

Directiva ANIP 2015-2016

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Consejeros de Fondecyt acusan problemas de gestión y falta de recursos

Consejeros de Fondecyt acusan problemas de gestión y falta de recursos

 Miembros de los Consejos de Ciencia y Desarrollo Tecnológico del programa más importante de Conicyt enviaron carta a científicos.

por Cristina Espinoza

La estructura técnica-administrativa de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) es la misma desde su creación en 1967, cuando tenía 58 funcionarios. Pero hoy son 403 trabajadores, de los que el 2,5% tiene contrato, 43,1% a contrata y 54,4% a honorarios.

Del total, dice Arturo Pino, presidente de la Asociación de Trabajadores de Conicyt-Asfunco, 43 se desempeñan en el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), el fondo más importante de los que entrega Conicyt. Pero sólo 24 hacen el seguimiento de los proyectos por arrastre y de los que postulan cada año (7.000). “Cada profesional tiene a su cargo la gestión o evaluación de unos 280 a 300 proyectos”, sostiene. Continue reading

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Convocatoria Ponencias II° Encuentro Comunicación y Cultura Científica 2016

CONVOCATORIA
II ENCUENTRO DE COMUNICACIÓN Y CULTURA CIENTÍFICA: ¿LO ESTAMOS HACIENDO BIEN?
Y
ASAMBLEA ANUAL ACHIPEC
VIERNES 28 DE OCTUBRE DE 2016 (09 A 19 HRS.)
ORGANIZAN: REDINCHE Y ACHIPEC
PATROCINA: ACADEMIA CHILENA DE CIENCIAS (SEDE)

Invitamos a profesionales e investigadores/as a participar en el II Encuentro Comunicación y Cultura Científica: ¿Lo estamos haciendo bien?.

Nos volveremos a reunir en este espacio de reflexión y diálogo, el cual girará en torno a la preguntas por la calidad, la efectividad y el impacto de la comunicación pública de la ciencia: ¿Qué son y cómo se miden?

Quienes estén interesados/as en presentar en este evento sus experiencias de evaluación de proyectos de divulgación o bien investigaciones académicas sobre evaluación de la comunicación y cultura científica deberán enviar un resumen de su ponencia al correo electrónico encuentrocpc2016@gmail.com.

EJES TEMÁTICOS:
 Construcción de Indicadores de calidad
 Valoración y medición de la cultura científica
 Aspectos cuantitativos y cualitativos de la comunicación científica
 Experiencias de evaluación de proyectos divulgativos
 Evaluación de la cobertura y el tratamiento de la comunicación pública de la ciencia
 Herramientas y metodologías transversales de valoración, evaluación y medición

FECHAS CLAVE:
 Envío de Resúmenes de Ponencias: hasta el 17 de julio 2016
 Resultados de ponencias seleccionadas: 5 de septiembre de 2016
 Inscripciones ponentes: hasta el 16 de septiembre de 2016
 Programa Final: 30 de septiembre de 2016
 Inscripciones oyentes: hasta el 7 de octubre 2016

VALOR DE LAS INSCRIPCIONES:
 Profesionales: $15.000 pesos.
 Estudiantes (pregrado): $5.000 pesos (estudiantes de pregrado que expongan en el encuentro están exentos del pago de inscripción)

Para consultas escribir a: encuentrocpc2016@gmail.com

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Cambio en requisitos de Becas Chile desata críticas entre expertos y parlamentarios.

Autora: Flor Guzmán C.

Pedían estar en un plantel dentro de los 150 mejores del mundo. En 2016 esto es “deseable”, pero no obligatorio. Desde Conicyt dicen que sólo es un cambio de redacción y que siempre ha sido un punto flexible.
Mauricio Sáez, director de la Asociación Nacional de Investigadores de Posgrado, apoyó el cambio de Conicyt, argumentando que siempre “ha existido flexibilidad en este punto” y explicó que, por ejemplo, “en algunos casos si no estaba tu programa en el ranking, se permitía que el patrocinante de la tesis del postulante fuera un científico destacado”. Para él, el verdadero problema está en que “no queda claro si tiene mejor puntuación estar seleccionado en una universidad de estos rankings, porque te dice que es deseable, pero no te dice cuantos puntos más puede significar”.

El año pasado los requisitos para postular a Becas Chile, tanto de magíster como doctorado en el extranjero, exigían “encontrarse aceptado o ser alumno regular” en  los planteles o programas de educación validados -medidos el llamado Ranking the Shanghai (Arwu) y Times Higher Education, (THE), las dos mediciones de educación superior más prestigiosas del mundo-, ya sea en la evaluación institucional (150 primeros lugares) o por área (top 50). De no ser así, se pedía acreditar la excelencia del plan del postulante con el respaldo de alguna otra valoración.

Sin embargo, la convocatoria 2016 estableció que estar en un ranking es un requisito “deseable”, lo que para muchos no es una buena señal, ya que no implica que el postulante esté obligatoriamente aceptado en un programa de calidad. Cabe mencionar que en la convocatoria de doctorado ya fueron asignadas las becas, mientras que las de magíster están en proceso de asignación.

Jorge Babul, presidente del Consejo de Sociedades Científicas, explicó que en un comienzo Becas Chile no exigía ranking, lo que a la larga se convirtió en un problema. “Con el tiempo nos dimos cuenta de que muchos iban a universidades que en calidad estaban por debajo de las chilenas”, contó, y enfatizó que, tras esto, la exigencia “se fue al otro extremo: pedía estar dentro de las 80 mejores del mundo”.

 Babul sostuvo que tras esto se decidió pedir estar aceptado entre las 80 y 150 mejores instituciones. Pero, según él, “con el cambio  de las bases 2016 de alguna manera se está volviendo al principio, cuando se iba a estudiar cualquier cosa a cualquier lugar”, enfatizó el investigador, remarcando que es central “asegurar que el programa, el área disciplinaria donde se va a perfeccionar, sea de muy buena calidad”.

Para el rector de la U. Católica, Ignacio Sánchez, “es vital mantener el criterio de calidad para asignar las becas, medida en los antecedentes del postulante y de la universidad en que realizará los estudios”, y agregó que en Chile hay muchos programas, en especial de doctorados, “que están a nivel internacional. Por esto, los becados deben asistir a universidades y programas que sean superiores a los que se imparten en Chile, para poder entregar su aporte científico, artístico y profesional a la vuelta”.

Desde el Parlamento, la diputada Karla Rubilar (Amplitud), quien forma parte de la Comisión de Ciencia y Tecnología, subrayó que esto es una “flexibilización” de los requisitos: “Actualmente tenemos el problema de que cuando los becados vuelven les es muy difícil encontrar trabajo. Hay un montón de becados de las mejores universidades del mundo que no encuentran trabajo porque hay cupos limitados,ni pensar lo que va a pasar con quienes ni siquiera están en las mejores universidades del mundo”, señaló.

A su crítica se suma la de Jaime Bellolio (UDI). “Es una señal equivocada. Yo habría avanzado en otra dirección: si un estudiante queda en un programa elegible, que está entre los 50-100 mejores del mundo, inmediatamente debería tener la beca. Esas Ues.  tienen un mejor sistema de selección que el nuestro”, subrayó el miembro de la Comisión de Educación, y agregó que “sería completamente equivocado dar recursos al extranjero para programas que tienen menor evaluación o calidad que en Chile”.

El presidente de la Comisión de Educación y también miembro de la de Ciencia y Tecnología, Alberto Robles (PRSC), dijo que “alguien tiene que dar explicaciones por esto, no se entiende la razón. No tiene sentido mandar a nuestra gente a instituciones de formación menor o que no se puede acreditar bien su calidad”.

Daniel Portales, director Programa Formación de Capital Humano Avanzado de Conicyt, aseguró que “estar aceptado en un programa o institución registrada en dichos rankings constituye sólo una recomendación, pero nunca ha sido un requisito excluyente para los postulantes”. Además,  subrayó que no es una modificación en los requisitos, sino un “cambio en la redacción del documento para explicitar que es deseable que sus programas y/o universidades estén rankeados, pero que no es obligatorio”.

Mauricio Sáez, director de la Asociación Nacional de Investigadores de Posgrado, apoyó el cambio de Conicyt, argumentando que siempre “ha existido flexibilidad en este punto” y explicó que, por ejemplo, “en algunos casos si no estaba tu programa en el ranking, se permitía que el patrocinante de la tesis del postulante fuera un científico destacado”.

Para él, el verdadero problema está en que “no queda claro si tiene mejor puntuación estar seleccionado en una universidad de estos rankings, porque te dice que es deseable, pero no te dice cuantos puntos más puede significar”.

Fuente: La Tercera

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