Category Archives: Articulo

Articulos, ensayos o reportajes originales escritos por la ANIP.

30Nov/16

Baja de recursos para Conicyt es noticia en la región del Bio-Bio

Ignacio Ormazábal, nuestro coordinador de la región del Bio Bio, critica el financimiento destinado a la ciencia y comenta sobre las preocupaciones que tenemos como investigadores respecto de los bajos recursos para desarrollar ciencia en el país. Revista su entrevista en el Diario El Sur.

“Si uno observa los recursos que tienen que ver exclusivamente con becas[…..] se dará cuenta de que etán disminuyendo un 2% cada una. Eso nos perjudica en nuestra formación ya que la cantidad de postulantes está aumentando y muchos quedan fuera, sin posibilidades de perfeccionamiento”

Revisa la nota aquí

30Nov/16

Inserción laboral de científicos: ¿Hay presupuesto?

Señor Director:

¿Cuál es el espacio que ocupan los investigadores en nuestra sociedad?, ¿dónde trabajan?, ¿dónde ha planificado el Estado que éstos se inserten laboralmente? Según datos de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, en promedio 500 doctores y magísteres retornan a retribuir anualmente al país; sumado a los formados en Chile. Lamentablemente, un insignificante porcentaje ha logrado insertarse laboralmente.

En Redes Chilenas (ReCh) creemos que es fundamental que como país seamos capaces de incentivar efectivamente la inserción, no sólo en las atochadas Universidades, sino que principalmente en la industria y el sector público, modificando los insuficientes instrumentos de inserción existentes que sólo buscan reducir la carga económica para el empleador.

Proponemos, por ejemplo, fomentar la creación de Gerencias de Investigación en la gran empresa y poblar de capital humano avanzado el sector público. Instituciones claves como la Oficina Nacional de Emergencias, el Instituto Nacional de Estadísticas, el Servicio de Impuestos Internos, Centros Educacionales, la Empresa Nacional de Electricidad, la Corporación Nacional del Cobre de Chile, el Banco Estado, entre muchas otras, debieran contar con capital humano altamente calificado de planta que trabaje en diseñar metodologías, soluciones y políticas públicas enfocadas en nuestros problemas país.
Para lograr esto necesitamos urgentemente apoyo del ejecutivo, aumentando el presupuesto para Ciencia y Tecnología que se está discutiendo en estos días.

No esperemos que el sistema explote y que nuestros investigadores “se las arreglen”. Un país que logra insertar a sus científicos en todos los sectores de la sociedad, es un país capaz de resolver sus problemas de manera efectiva y generar mayor potencialidad de crecimiento.

Francisca Cifuentes, Carolina González, Karla Henríquez, Alexia Núñez, Lorenzo Reyes, Lorena Valderrama y Fernando Valiente (Comisión Inserción ReCh)

 Fuente: El Mostrador
30Nov/16

Columna de opinión de Jorge Babul “Ciencia: sin presupuesto ni ministerio”

El nulo crecimiento de los recursos destinados a investigación en Chile, hacen necesario un acuerdo nacional para elevar dicho presupuesto en miras al desarrollo del país. Esto es lo que plantea Jorge Babul, director del Programa Académico de Bachillerato y presidente del Consejo de Sociedades Científicas, tras la discusión presupuestaria para esta materia desarrollada el pasado lunes 28 de noviembre en el Congreso.

Quizás no estamos convencidos de los beneficios de la ciencia y tecnología para nuestras necesidades esenciales, se cuestiona el profesor Babul en esta columna de opinión.

“Quizás no estamos convencidos de los beneficios de la ciencia y tecnología para nuestras necesidades esenciales”, se cuestiona el profesor Babul en esta columna de opinión.

Se hace necesario un acuerdo nacional para elevar el esfuerzo de inversión en ciencia y tecnología por sobre el 1 por ciento del PIB en un plazo no superior a los 10 años, escribe Babul.

“Se hace necesario un acuerdo nacional para elevar el esfuerzo de inversión en ciencia y tecnología por sobre el 1 por ciento del PIB en un plazo no superior a los 10 años”, escribe Babul.

El año pasado la Cámara de Diputados rechazó el presupuesto para Conicyt con 91 votos en contra y 12 a favor, por considerarlo insuficiente, y el Senado anunció su rechazo si el Gobierno no mejoraba la oferta. Finalmente la Comisión mixta aprobó un insignificante aumento de 150 millones. Este año, la historia se repite en la Cámara Baja con una votación de 85 votos a favor y 3 en contra. Ante el posible rechazo en el Senado, algunos senadores de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado se reunieron con los ministros de Educación y Hacienda, los que ofrecieron 2 mil 300 millones adicionales y un ministerio antes del 31 de enero de 2017.

Abiertamente el estudio “Un sueño compartido para el futuro de Chile”, de la Comisión Presidencial Ciencia para el Desarrollo de Chile, no ha sido tomado en cuenta por el Gobierno y ahora, ante la actual falta de recursos, solamente podíamos tratar de no seguir empeorando. Así, propusimos 6 mil millones adicionales para duplicar el insuficiente presupuesto para la inserción de investigadores jóvenes y una cifra similar para recuperar el número de proyectos Fondecyt Regular que se financió el 2013, montos que distan mucho de los 2 mil 300 millones ofrecidos, francamente insuficientes (0,7 por ciento del presupuesto propuesto para Conicyt).

Considerando el nulo crecimiento de la inversión en investigación en el presupuesto de la nación de los últimos años, actualmente bajo el 0,4 por ciento del PIB  —el presupuesto de Conicyt está estancado en alrededor de 300 mil millones desde el año 2013— se hace necesario un acuerdo nacional para elevar el esfuerzo de inversión en ciencia y tecnología por sobre el 1 por ciento del PIB en un plazo no superior a los 10 años. Anuncios con este fin no nos han faltado: los presidentes Lagos, Bachelet y Piñera pretendieron duplicar los esfuerzos durante sus mandatos y el resultado fue nulo.

¿Qué nos falta para concretar estos objetivos? Quizás no estamos convencidos de los beneficios de la ciencia y tecnología para nuestras necesidades esenciales y, más aún, no tenemos un proyecto país que las considere un pilar fundamental para nuestro desarrollo.

Muchos plantean la creación de un ministerio en este campo para contar con los recursos que se requieren, abordar estas temáticas de una manera integral y atender las necesidades adecuadamente. Al respecto, en enero de este año la Presidenta Bachelet anunció: “Vamos a enviar a fin de este semestre un Proyecto de Ley que crea un Ministerio de Ciencia y Tecnología” (MinCyT). Posteriormente, en abril, el presidente de Conicyt  y además asesor de la presidencia y coordinador del comité para la creación del MinCyT indicó que en julio se presentaría el anteproyecto y en la primera quincena de agosto el proyecto de ley. Finalmente, en el Mensaje Presidencial de mayo se anunció que el proyecto será enviado el segundo semestre de este año y ahora, según el ofrecimiento de los ministros indicado anteriormente, quedamos para enero del 2017.

¿Cuándo se logrará el proyecto respectivo y el funcionamiento efectivo del ministerio?  El ministerio tomará mucho tiempo en ser realidad, como ha sucedido con la institucionalidad en otras áreas. Además, un ministerio no se trata de una fórmula mágica que resolverá los problemas que tenemos. Necesitamos políticas de largo plazo en conjunto con medidas urgentes para financiar la alicaída investigación científica y la inserción de nuestros científicos jóvenes en la academia y en las empresas. Con o sin ministerio Chile debe darle a la Ciencia y Tecnología la importancia que merecen.

Así, para nuestra comunidad científica las próximas elecciones presidenciales constituyen una oportunidad especial. Por casi medio siglo hemos tratado de poner a la ciencia en el lugar que le corresponde y tener una institucionalidad apropiada para fomentarla y para impulsar nuestro desarrollo. En las elecciones presidenciales últimas la ciencia estuvo ausente en los debates; sin embargo, ahora estamos ante un punto de inflexión favorable. Aquellos que pretenden hacerse cargo del próximo gobierno, deberán tener presente que es necesario trabajar no sólo con los científicos sino que con todos los actores de nuestro desarrollo cultural, para avanzar así en la solución de los problemas que aquejan a la sociedad chilena. Definitivamente la ciencia debe estar en la campaña electoral.

Jorge Babul, director del Programa Académico de Bachillerato.

Martes 29 de noviembre de 2016

12Jun/16

La importancia de investigar en las Universidades: Pilar para el desarrollo

LA IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACIÓN EN LAS UNIVERSIDADES:

UN PILAR PARA EL DESARROLLO NACIONAL

Hace algunos días se ha conocido a través de los medios, uno de los puntos que comprendería la reforma a la Educación Superior propuesta por el Ministerio de Educación. En esta oportunidad la Ministra de Educación Adriana Delpiano y el Ministro Secretario General de la Presidencia Nicolás Eyzaguirre coinciden al mencionar que “ las Universidades que no hagan investigación debiesen pasar a ser Institutos de Formación de Profesionales”  todo ello en relación a que la Universidad debiese ser una institución compleja que mantenga bajo su alero tanto a investigadores como también a estudiantes que convivan en una coexistencia simbiótica que contribuya a otorgar valor a la Educación de nivel superior en Chile.

Estas declaraciones, llaman a nuestra Asociación a tomar postura en torno a la necesidad de discutir sobre el rol de las universidades en la formación integral de profesionales, y cómo ellas dan cuenta de la valoración de sus investigadores, destacando el rol de la investigación en la sociedad.  Según nuestra apreciación, la Universidad es el espacio que congrega a investigadores, docentes y estudiantes que debiese participar activamente en el desarrollo intelectual y social de nuestro país a través de la innovación y el progreso en el pensamiento científico, humanístico, artístico, entre otros. Ello se considera de vital importancia, lo que para nuestra Asociación representa una piedra fundante en la nueva institucionalidad que queremos.

Creemos fundamental que la discusión propuesta por el Ejecutivo, nos parece acertada siempre y cuando se discutan una serie de condiciones necesarias para asegurar que la investigación científica perdure en los planteles universitarios.  Esta propuesta toma en cuenta la asignación de fondos basales para el desarrollo de proyectos de investigación, posicionando el rol del mismo, además de ser un referente en la formación de profesionales a través de la docencia bajo la calidad “de planta” permanente en dichas instituciones dejando de lado los llamados “profesores taxi” (honorarios), asegurando estabilidad laboral.

En otros ámbitos proponemos la fiscalización efectiva en la creación de carreras de Doctorado con énfasis sólo en docencia, ello porque se ha demostrado que sólo forman profesionales que desempeñen sus labores en dicho ámbito sin una producción científica acreditable. Esto ha sido un fenómeno recurrente en planteles universitarios de diversa índole (privadas, estatales, con vocación pública, etc.), los que han ofrecido dichos estudios para aumentar el cuerpo docente que permita ganar años de acreditación de los planteles, sin un Plan de Mejoramiento que tienda a compatibilizar ambas funciones.

Por estas razones la Asociación considera que la propuesta del Ejecutivo es interesante, pero se hace necesario generar mayores análisis en torno a qué queremos como sociedad y cómo investigadores pueden ser valorados en su amplio espectro (docentes e investigadores) para los planteles universitarios generen mantención de ellos teniendo como base que investigar también es trabajar.

Matías C. Pérez Padilla

Presidente

Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado

14Abr/16

TIPS PARA IDENTIFICAR REVISTAS RELEVANTES PARA TU ESTUDIO

 ¿CÓMO IDENTIFICAR UNA REVISTA ADECUADA PARA SU ESTUDIO?

Dar en el blanco no es sencillo, y tampoco lo es seleccionar la revista para su artículo de investigación. Una revista apropiada es aquella que publica del tema que aborda su investigación y que, debido a sus varias cualidades, satisface sus necesidades y aspiraciones.

Algunos investigadores están presionados por publicar donde sea, mientras que otros son atraídos por revistas prestigiosas pero a menudo inalcanzables. Cualquiera de estos casos puede alejar a los investigadores de revistas que podrían darles la audiencia y el impacto que requieren. Aquí resalto cómo identificar una revista verdaderamente apropiada para su investigación.

Aléjese de los depredadores

Los académicos involucrados con la investigación son usualmente evaluados en base a su producción investigativa o sus publicaciones. El hecho de que obtengan un título, sean contratados, ascendidos o se les garantice su permanencia en un puesto, frecuentemente está ligado a la cantidad y calidad de las publicaciones de su autoría reciente. Y en algunos países la cantidad prevalece sobre la calidad, y se convierte en un factor determinante en el progreso de las carreras.

Los investigadores que trabajan en esos ambientes pueden verse tentados de publicar más, y más frecuentemente. De esta forma incrementa la demanda para publicar y también la oferta, bajo la forma de más revistas académicas y editores.

En la publicación académica, ninguna instancia general establece estándares y procesos. Cualquiera puede comprar un nombre de dominio y preparar una revista con el nombre que guste. El motivo puede ser tan solo generar dinero al cobrar a los autores para publicar sus artículos. Estos editores pueden tener un comité editorial, pero sus miembros podrían ser cómplices. Estos editores tienden a nombrar sus revistas a lo grande, con palabras sin significado como ‘global’, ‘internacional’ o ‘avanzado’. Pueden incluso tener un título o alcance demasiado amplio que incluya muchas áreas de investigación (para atraer más artículos).

Jeffrey Beall, un bibliotecario de la Universidad de Colorado en Denver, Estados Unidos, lleva una lista de estas ‘revistas’ depredadoras y sus editores. [1]

Estas revistas pueden publicar artículos tras una superficial revisión por pares o carente del todo de ella, a pesar de indicar lo contrario. Los investigadores pueden enviar sus artículos a revistas depredadoras a sabiendas de esto o creyendo, ingenuamente, sus falsas pretensiones. [2]

Y a pesar de que una superficial revisión por pares conviene a autores que no hayan hecho suficiente trabajo o de una calidad satisfactoria para ser publicados en determinadas revistas, muchos más se convierten en víctimas. [3] Investigadores en países en vías de desarrollo a menudo no reciben una guía adecuada de investigación en etapas tempranas de sus carreras. Ellos trabajan en ambientes de escasos recursos y carecen de habilidades para la escritura en la investigación. Y aun así se enfrentan a la misma presión de ‘publicar o perecer’, tal y como sus contrapartes en países desarrollados.

Cuando escoja una revista, no se limite a ello. Pregúntese ‘¿cómo puedo comunicar del mejor modo mi trabajo hoy?’”
Ravi Murugesan

Sin embargo, publicaciones en estas revistas eventualmente perderán valor e incluso causarán daños. Algunos investigadores pueden ser capaces de avanzar temporalmente en sus carreras basándose en la fuerza de la cantidad de sus publicaciones, pero pueden ser avergonzados posteriormente en frente de sus colegas y estudiantes cuando haya mayor consciencia de la existencia de editores depredadores.

Algunos podrían enfrentarse a sanciones disciplinarias por promover o pertenecer a comités que ya tienen conocimiento de editores depredadores. Y, por supuesto, investigadores serios tienden a ignorar artículos que están publicados en revistas sospechosas, así que estos artículos podrían no ser leídos ni citados.

Busque pretensiones verificables

No se deje llevar por grandes pretensiones en los sitios web de las revistas o por convocatorias para publicar, a menos que esas pretensiones puedan ser verificables. Estar ‘en proceso de indexación’ con ISI, Scopus u otros, es un ejemplo de una pretensión no verificable que a menudo aparece en las convocatorias para publicación de revistas sospechosas. De hecho, recibir una inesperada convocatoria para publicación es una señal de alerta. A menos que reciba la convocatoria en una lista de discusión de la cual usted forma parte, o de una revista a la cual ha enviado artículos o se los hayan publicado, o de alguna otra fuente confiable, debería tener cuidado. Yo regularmente recibo convocatorias de revistas al azar porque han ubicado mi correo en línea y me han añadido a su enorme lista de distribución sin mi consentimiento.

Algunas pretensiones pueden ser verificables: por ejemplo, la membresía de una revista en el Directorio de Revistas de Acceso Abierto (DOAJ, por su sigla en inglés), la Asociación de Editores Académicos de Acceso Abierto (OASPA, por su sigla en inglés), y las Revistas En Línea de INASP (JOLs, por su sigla en inglés). Estas son colecciones importantes de revistas de acceso abierto, y la DOAJ está aplicando criterios más rigurosos para las membresías.

La membresía de una revista en sociedades editoriales como el Comité de Ética para las Publicaciones (COPE, por su sigla en inglés) es una buena señal.

Sin embargo, revistas recientemente fundadas podrían no ser incluidas rápidamente en bases de datos académicas indexadas, y el proceso para ser parte de sociedades editoriales podría ser muy lento. Las nuevas revistas se establecen todo el tiempo para dirigirse a investigaciones nuevas, desatendidas, regionales y otras, que no son adecuadamente cubiertas por las revistas existentes. Usted debería definitivamente considerar nuevas revistas que son relevantes para su trabajo, pero primero debe valorar a los editores que las administran.

Fíjese en el perfil del editor en el sitio web de alguna universidad, enlaces en sus perfiles en línea (por ejemplo, en ReseachGate, Google Scholar o LinkedIn), o evidencia de su dedicación a la profesión de edición de revistas, por ejemplo, o bien adhesión a organizaciones como el Consejo de Editores de Ciencia (CSE, por su sigla en inglés), la Asociación Europea de Editores de Ciencia (EASE, por su sigla en inglés) y la Asociación Mundial de Editores de Medicina (WAME, por su sigla en inglés).

Entienda el modelo de acceso abierto

Los editores académicos típicamente administran sus revistas utilizando ya sea el modelo tradicional de suscripción o bien un modelo de acceso abierto. En revistas por suscripción, los lectores pagan para acceder a los artículos. En el modelo de acceso abierto no se cobra a los lectores, pero alguien debe pagar para sostener a la revista. Así que las revistas de acceso abierto solicitan que los autores paguen cargos por el procesamiento de los artículos (APCs, por su sigla en inglés), o bien se financian por instituciones de educación superior o agentes financiadores. Algunas revistas emplean un modelo ‘híbrido’ de acceso abierto: los autores pueden escoger si pagar el APC y permitir que sus artículos tengan un acceso gratuito, o bien no pagar estos costos y que sus artículos estén disponibles solo para los suscriptores.

El movimiento de acceso abierto pretende que la investigación sea accesible para cualquiera que la requiera. Esta es una misión noble pero está mal empleada por los editores depredadores. Ellos piden a los autores que paguen los costos de procesamiento de los artículos, sabiendo que tienen muy pocos lectores que pagarían por sus revistas bajo un modelo de suscripción.

Pero recuerde que el modelo de acceso abierto no es necesariamente depredador. Nada de eso. Hay muchas revistas excelentes bajo este modelo, que cobran los APCs, tales como la familia PLOS y BioMed Central. Los autores que deseen publicar en revistas de acceso abierto deberían intentar incluir los APCs en sus presupuestos de investigación, y deberían revisar si en países en vías de desarrollo los autores están exentos de estos cargos.

No se deje influenciar por el factor de impacto

El factor de impacto de una revista es una medida de su calidad o prestigio. Esta métrica, propiedad de Thomson Reuters, usualmente es utilizada por investigadores para identificar revistas meta apropiadas, pero este enfoque puede ser problemático.

Los factores de impacto se calculan rigurosamente de las citas, tal y como se describe en el sitio web de Thomson Reuters. Revistas con un alto factor de impacto rápidamente convencen a los lectores de que son acreditadas o prestigiosas.

Hay otras métricas que miden la calidad de una revista, tales como el factor eigenfactor y el ranking de revistas de SCImago.

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Y, por sí mismo, el factor de impacto ha recibido críticas por parte del Premio Nobel Randy Shekman y por artículos publicados en un gran número de revistas de avanzada, incluyendo algunas con un gran factor de impacto. [5,6,7,8]

Sea consciente de que los factores de impacto no son comparables entre áreas. La revista Applied Physics Letters tiene el más alto factor de impacto en su área, pero aún tiene un factor de impacto mucho menor que el mejor posicionado en el área de microbiología, Nature Reviews Microbiology.

También debe tener cuidado de que mucha de la información que usted requiere para interpretar el factor de impacto de una revista puede hacerle falta. Revistas con un alto factor de impacto usualmente los promueven en sus sitios web, pero esto no ofrece el panorama completo. Por ejemplo, usted requeriría saber cuáles otras revistas tienen un similar factor de impacto. Pero si usted quiere conocer el factor de impacto de revistas en su área, necesitaría tener acceso a los Reportes de Citas de Thomson Reuters, que no son gratuitos.

En algunos nichos, revistas respetables podrían no tener ni siquiera factor de impacto. Esto puede ser porque sus áreas le interesan solo a una comunidad pequeña. Pero aun así, estas revistas podrían ser el mejor lugar para publicar, siempre que vaya a alcanzar a la audiencia correcta.

El factor de impacto es una métrica compleja que debería ser usada para propósitos específicos, y solo por las personas que están completamente conscientes de sus complejidades. Si usted lo va a emplear para evaluar revistas, hay muchas advertencias que tomar en consideración. Ciertamente, el factor de impacto de una revista es inapropiada para evaluar artículos individuales o a sus autores. Y cuando los autores lo tratan como el criterio más importante para seleccionar una revista, no han comprendido plenamente el punto de la comunicación de las investigaciones.

Preocúpese por su audiencia

Al final, lo más importante que puede hacer es conocer a su audiencia.

Cuando esté considerando una revista, prepárese para preguntarse algunas preguntas. ¿Quiénes son sus lectores? ¿Son parte de su comunidad de investigación? ¿Estarían interesados en leer su artículo? ¿Serían capaces de construir sobre sus hallazgos o de implementar alguna recomendación?

Si no tiene las respuestas para estas preguntas, converse con sus colegas senior, busque consejo en redes en línea tales como AuthorAID y ResearchGate y hágase miembro de sociedades científicas para aprender de investigadores en su campo.

Al final, lo más importante que puede hacer es conocer a su audiencia.”
Ravi Murugesan

Recuerde que con tantos artículos publicados cada día, darle seguimiento a la literatura relevante se ha convertido en un gran reto. Sería ingenuo pensar que un artículo, incluso en una revista ‘con-un-gran-nombre’ y de alto factor de impacto, podría atraer el interés de todos. (Y tenga cuidado de que revistas depredadoras pueden tener pocos lectores serios, o incluso ninguno).

Desarrolle una estrategia de comunicación de la investigación

En estos días usted debería pensar más allá de las publicaciones convencionales, como por ejemplo promocionando artículos en medios de comunicación social, archivándolos y archivando sus datos.

También podría subir textos completos de sus artículos en repositorios digitales de su institución o en portales tales como ResearchGate, siempre y cuando usted siga reglas de archivo propias establecidas por sus colegas. SHERPA RoMEO ofrece una herramienta en línea para encontrarlas. Una vez archivadas, sus textos completos pueden encontrarse en bases de datos académicas tales como Google Scholar, convirtiéndose potencialmente en artículos más accesibles a académicos que no tienen acceso a revistas por suscripción.

Portales como figshare y el Repositorio Digital Dryad hacen fácil compartir datos así como publicaciones pulidas, y esto se ha alentado con más fuerza e incluso encargado por revistas y financiadores. Compartir sus datos de investigación hace mucho más utilizable y puede incluso atraer más citas. [9]

Si su artículo de investigación se dirige a temas de desarrollo, podría necesitar alcanzar a quienes hacen las políticas. Los mensajes principales también podrían requerir ser puestos en diferentes palabras para audiencias no académicas. Algunos recomiendan que esto puede ser encontrado en una presentación de AuthorAID acerca de hacer la investigación relevante para tomadores de decisión, y SciDev.Net tiene una guía práctica en cómo hablar a políticos sobre incertidumbres científicas.

Esto podría parecer mucho trabajo, y lo es –si está preocupado únicamente por la publicación y no por la comunicación. Pero la investigación debería ser comunicada, y la publicación es solo un medio para dicho fin. Así que cuando escoja una revista, no se detenga ahí. Siga preguntándose ‘¿Cómo puedo comunicar de la mejor manera mi trabajo hoy?’

Ravi Murugesan trabaja para AuthorAID (authoraid.info), que apoya a investigadores en países en vías de desarrollo en la publicación de sus trabajos. Twitter: @RaviMurugesan

La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net www.scidev.net/global/publishing/practical-guide/target-journal-right-research-communicate-publish.html 

Lectura sugerida:

Charla “Hacer investigación relevante para los responsables políticos”, dada por Fredirick Mashili y Ravi Murugesan en la Conferencia de Participantes de Alianzas para el Compromiso de Mejora en la Investigación (PEER), en Agosto de 2014 (en inglés)  http://authoraid.info/uploads/filer_public/14/9d/149db370-751e-44e1-bc9c-4dbfa4bdabe5/making_research_relevant_for_policy_makers_-_aa.pdf

Referencias

[1] Jeffrey Beall Potential, possible, or probable predatory scholarly open-access journals and Potential, possible, or probable predatory scholarly open-access publishers (Scholarly Open Access, accessed 12 December 2014)
[2] Jeffrey Beall Sudanese researcher falls victim to questionable publisher (Scholarly Open Access, 23 September 2014)
[3] Ravi Murugesan For open access. Against deception (23 September 2014)
[4] Jeffrey Beall Misleading metrics (Scholarly Open Access, updated regularly)
[5] The impact factor game. (PLOS Medicine, 2006)
[6] Kai Simons The misused impact factor (Science, 2008)
[7] Beware the impact factor (Nature Materials, 2013)
[8] Arturo Casadevall and Ferric Fang Causes for the persistence of impact factor mania (mBio, 2014)
[9] Heather Piwowar and others Sharing detailed research data is associated with increased citation rate (PLOS One, 2007)

Fuente: SciDevNet