La mujer en Ciencia, qué pasa en Chile

Incertidumbre frente a la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

 

Hace unos días en el discurso de la cuenta anual de  la Presidenta Michelle Bachelet se mencionó que la propuesta de creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología  estaba en plena discusión en el Congreso y que se esperaba fuese aprobado este año.

Chile invierte aproximadamente un 0.38% de su producto interno bruto (PIB) en Investigación y Desarrollo, lejos del promedio de los países asociados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), el cual excede el 2.3%1.

Un importante desafío y componente histórico de crecimiento en el ámbito científico es garantizar una equitativa representación de género para asegurar un número suficiente de individuos y diversidad de perspectivas en Ciencia2. En el mundo, los investigadores han documentado el sesgo de género en contra de las mujeres  que existe en Ciencia, utilizando marcadores clave, como evaluación de la investigación 2-6  y, premios y honores científicos7.

El “Estudio sobre la realidad nacional en formación y promoción de mujeres científicas en STEM”, publicado por CONICYT (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica) muestra la inequidad de género presente en todos los campos de Ciencia y Tecnología en Chile, en todos los estamentos estudiados: estudiantes, académicos y directores8. Este estudio describe que en Chile existe una brecha de inequidad vertical y horizontal. A pesar de que hay cifras que indican que las mujeres se titulan desde la Universidad antes que los hombres. La brecha vertical aumenta a medida que la Carrera académica progresa, tanto en su desarrollo como en el ejercicio de posiciones directivas; las mujeres constituyen el 31% del número total de los académicos en Universidades con el grado de doctor, el 16% de los directores de Centros de Investigación y Desarrollo (FONDAP, Centros Regionales, PIA e Institutos de la Iniciativa Millennium) y sólo el 3% de las rectorías en Universidades9. De hecho, la primera rectora mujer de una Universidad Pública (Universidad de Aysén) fue designada el año 2015, y luego de 10 meses en la posición fue destituida. Actualmente, una nueva rectora fue nombrada para la Universidad de Aysén, siendo la única mujer que tiene este cargo en las 18 Universidades públicas y en las 27 Universidades pertenecientes al Consejo de Rectores.

La brecha de inequidad horizontal puede ser observada durante la experiencia académica y la carrera de investigador/a. Este año, 2017, sólo el 26% de los Proyectos Fondecyt Regulares  (Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, la principal fuente de financiamiento para los investigadores en Chile) en todas las áreas corresponden a mujeres 9. Cuando solo las áreas STEM (acrónimo en inglés de science, technology, engineering y mathematics) son analizadas, el porcentaje de proyectos que se proponen para adjudicación de mujeres se reduce a aproximadamente un 21%.

En la carrera científica, los hombres parecen correr una carrera de 100 m planos, mientras que las mujeres corremos esta misma distancia pero llena de baches y vallas. Estas limitantes son relacionadas a la inequidad en las responsabilidades de la vida familiar, principalmente maternidad y cuidado de hijos, y también con otras situaciones como el acoso laboral.

CONICYT ha avanzado en medidas de equidad, pero queda mucho por hacer. Una política de equidad de género con medidas, como las cuotas, son cuestionadas por algunas colegas, pero esperar que estos cambios ocurran naturalmente puede tardar hasta 170 años 10. Creemos que esperar  pacientemente que esto ocurra no es una opción que debiera tomar Chile. Se trata de hacer frente a las inequidades que reciben las mujeres durante su educación y que están relacionadas con menos oportunidades, pero son más evidentes cuando están relacionadas con el papel tradicional de la mujer  del cuidado familiar y social, que se reparte en forma desigual 11.  Nos encantaría que las becarias e investigadoras Conicyt tuviesen por ejemplo el derecho a sala cuna para sus hijos menores a 2 años, homologando a la ley vigente en Chile.

Estas desigualdades pueden atribuirse a estereotipos y prejuicios que influyen en la interacción individual y en los niveles organizacionales 12-13.  De allí, la importancia de medidas como las implementadas en la Universidad de Chile (Oficina de igualdad de oportunidades de género, cuotas de ingresos para mujeres, medidas frente al acoso), o las comisiones implementadas por la Universidad de Santiago.

Un claro ejemplo de lo que ocurre en Chile es mostrado en la Figura 1 con datos obtenidos de la participación por género en el último Congreso del Futuro 2017 (organizado en Chile por 12 instituciones entre organizaciones gubernamentales, universidades públicas y privadas, y organizaciones no-gubernamentales14) y donde se anunció la creación del Ministerio de Ciencia y tecnología. La capital del país, Santiago, concentró el mayor número de los 114 expositores internacionales y nacionales invitados para este evento, siendo sólo un 13.16% mujeres y un 86.84% hombres. Cuando analizamos el panorama general en todo el país, la participación por género fue similar, un 13.33% fueron mujeres y un 86.67% hombres. Además, 7 de las 11 ciudades participantes no contaron con participación femenina (Figura 1). Es triste pensar que este panorama se da en pleno 2017, cuando temas como las cuotas en política, paneles de hombres, acosos universitarios y violencia intrafamiliar son ampliamente discutidos. Sin embargo, siguen ocurriendo estas situaciones, con fondos públicos. Y aquí surge siempre el tema de la meritocracia, pero les aseguramos que en el mundo existen más de 50 mujeres destacadísimas en Ciencia como Fabiola Gianotti (primera mujer en dirigir el principal centro de física de partículas del mundo), Kiran Mazumdar-Shaw (fundadora y presidenta de la empresa biotecnológica Biocon) o Gwynne Shotwell (presidenta y directora de operaciones de la empresa de transporte espacial SpaceX).

Figura 1. Porcentaje de participación por género de los expositores en el Congreso del Futuro Chile 2017. Se observa la participación por género de los expositores invitados en las diferentes ciudades de Chile donde el Congreso del Futuro 2017 fue realizado. Total: corresponde al total de  los expositores del congreso.  Las barras grises y negras corresponden al género femenino y masculino, respectivamente.

 

Recientemente, otro tema que ha emergido con fuerza es la inserción en Chile y la falta de políticas que relacionen entrega de becas-inserción-desarrollo del país, con casos como el de nuestra socia la Dra. Ana Carolina Rodríguez, quien luego de 15 meses no ha podido retribuir e insertarse de regreso al país desde Alemania y ha tenido que postergarse en lo personal, familiar y laboral. Esperamos que esto también sea considerado en el nuevo Ministerio.

Con la creación del Nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología (al parecer la innovación también será incorporada), Conicyt será reemplazado por la Agencia de Investigación y Desarrollo y dos nuevas entidades serán creadas: el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y el Comité Interministerial de Ciencia, Tecnología e Innovación15. Con esta nueva institucionalidad en Ciencia claramente habrán cambios que esperamos no sean solo burocráticos sino que se incorpore una perspectiva de género en el Ministerio y las políticas implementadas en la Ciencia chilena, donde la comunidad científica y la ciudadanía puedan participar activamente. Creemos que la creación de una agencia de género, similar a la que existen en otros países dentro de su Ministerio de Ciencia es imprescindible.

Deseamos una comunidad que esté preocupada por los problemas de género y también por las medidas que promueven el desarrollo de la ciencia. La creación de condiciones socioculturales que valoren tanto a las mujeres como a los hombres por igual puede reducir las disparidades de género en el conocimiento 16 y en la sociedad en general.  Esperamos que las políticas de género aumenten con la creación de este Ministerio y que el nuevo gobierno que dirija el país sea consciente de la importancia que tiene la ciencia y la contribución de la mujer al desarrollo de Chile en diferentes ámbitos, donde está incluida la ciencia, la tecnología y la innovación, porque los talentos se distribuyen de igual manera entre hombres y mujeres, como país no podemos darnos el lujo de perder a nadie.

 

Referencias:

  1. https://data.oecd.org/rd/gross-domestic-spending-on-r-d.htm
  2. National Science Foundation (NSF). Land of Plenty: Diversity as America’s Competitive Edge in Science, Engineering, and Technology, Report of the Congressional Commission on the Advancement of Women and Minorities in Science, Engineering, and Technology Development. Washington, DC; (2000).
  3. Barres B. Does gender matter. Nature; 442:133-136 (2006).
  4. Budden A, Tregenza T, Aarssen L, Koricheva J, Leimu R, Lortie C. Double-blind review favours increased representation of female authors. Trends Ecol Evol 2008;23:4-6.
  5. Knobloch-Westerwick S, Glynn CJ, Huge M. The Matilda effect in science communication: an experiment on gender bias in publication quality perceptions and collaboration interest. Sci Comm; 35:603-625 (2013).
  6. Fridner A, Norell A, Åkesson G, Gustafsson Sendén M, Tevik Løvseth L, Schenck-Gustafsson K. Possible reasons why female physicians publish fewer scientific articles than male physicians – across-sectional study. BMC Medical Education; 15:67 (2015).
  7. Lincoln AE, Pincus S, Koster JB, Leboy PS. The Matilda effect in science: awards and prizes in the US, 1990s and 2000s. Soc Stud Sci; 42:307-320 (2012).
  8. http://www.conicyt.cl/wp-content/uploads/2016/12/Estudio-Realidad-Nacional-en-STEM.pdf
  9. http://www.conicyt.cl/fondecyt/files/2016/03/Propuesta-Adjudicacion-Fondecyt-Regular-2017.pdf
  10. http://www3.weforum.org/docs/GGGR16/WEF_Global_Gender_Gap_Report_2016.pdf
  11. Carli, L.L. and Eagly, A.H., “Sex, hierarchy, and leadership: an introduction”, Journal of Social Issues, 57 (4): 629-636 (2001).
  12. Ridgeway CL, Correll SJ. Unpacking the gender system: a theoretical perspective on gender beliefs and social relations. Gender Soc; 18:510-531 (2004).
  13. Weyer B. Twenty years later: explaining the persistence of the glass ceiling for women leaders. Women Manage Rev 2007;22:482-496.
  14. http://www.congresodelfuturo.cl/
  15. https://www.camara.cl/pley/pdfpley.aspx?prmID=11410&prmTIPO=INICIATIVA
  16. Riley E, Okabe H, Germine L, Wilmer J, Esterman M, DeGutis J Gender Differences in Sustained Attentional Control Relate to Gender Inequality across Countries. PLoS ONE 11(11): e0165100. doi:10.1371/journal.pone.0165100 (2016).

 

Fuente: REDI

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